“El Rey tiene que enfrentarse a la mafia socialista”
En este programa no edulcoramos las palabras. Y Álvaro de Marichalar tampoco.
Empresario, campeón del mundo y observador privilegiado de lo que ocurre dentro y fuera de España, Marichalar ha sido claro y directo: el problema no es solo Venezuela. El problema es la mafia socialista que opera allí y la que padecemos aquí.
Cuando analizamos lo que está ocurriendo tras la detención de Nicolás Maduro, Marichalar lo explica sin rodeos. No se trata de un idealismo democrático ni de una liberación altruista, sino de una estrategia de poder. Estados Unidos actúa por intereses, y eso no debería sorprender a nadie. Lo relevante es que el régimen chavista se sostiene exactamente igual que otros sistemas corruptos: miedo, control y redes de lealtad mafiosa.
Desde su experiencia, alerta de algo que muchos prefieren no escuchar: el chavismo no ha desaparecido, aunque Maduro esté en una cárcel de Brooklyn. El aparato sigue vivo. Los colectivos siguen actuando. La población sigue aterrorizada. Y las detenciones arbitrarias continúan.
Marichalar pone el foco también en España. Advierte de paralelismos inquietantes, de una deriva que ya fue avisada durante años por los venezolanos exiliados. “Vigilad, porque aquí empezó igual”, decían. Y hoy, demasiadas señales encajan.
En este contexto, lanza una afirmación que no deja indiferente a nadie:
el Rey tiene que enfrentarse a la mafia socialista.
No como un gesto simbólico, sino como una defensa real del Estado, de la soberanía y de la libertad. Porque cuando el poder político se blinda, se protege entre sí y actúa como un bloque cerrado, el daño ya no es ideológico, es estructural.
Marichalar recuerda que el miedo es la base de estos sistemas. Un miedo que paraliza a la población, que adormece, que hace que nadie se levante. Así triunfan. Así se perpetúan.
Y añade algo clave: cuando el pueblo está acobardado, las mafias ganan. En Venezuela, en España o en cualquier lugar donde el poder se convierte en un fin en sí mismo.
No es una advertencia teórica. Es una lectura desde la experiencia.
Y conviene escucharla antes de que sea demasiado tarde.

