Venezuela sufre desde hace 27 años un terremoto de ladrones

Compártelo:

Hay tragedias que no pueden atribuirse únicamente a la naturaleza. Un terremoto es inevitable. Que miles de personas queden atrapadas durante horas bajo los escombros porque no hay equipos de rescate, no hay linternas, no hay maquinaria suficiente, no hay hospitales preparados ni un plan de contingencia, eso ya no es un desastre natural. Eso tiene responsables.

Mientras veía las imágenes de Caracas no podía dejar de pensar en una idea: la corrupción también mata. No es una frase hecha. Mata cuando el dinero destinado a reforzar edificios desaparece. Mata cuando las inspecciones se convierten en un trámite que se resuelve con un soborno. Mata cuando durante décadas se vacían las instituciones para convertirlas en herramientas de control político en lugar de servicios para proteger a los ciudadanos.

Después del gran terremoto de 1967, Venezuela modificó su normativa de construcción y reforzó sus protocolos sísmicos. Durante años hubo avances. Sin embargo, todo ese trabajo quedó diluido tras la llegada del chavismo.

Las revisiones continuaban sobre el papel, pero la realidad era muy distinta. Las inspecciones podían evitarse pagando una comisión. Los edificios antiguos siguieron deteriorándose. Las inversiones desaparecieron mientras el país se hundía en una corrupción estructural que terminó alcanzando todos los servicios públicos.

Hoy las consecuencias están a la vista.

Hay personas esperando durante más de diez horas bajo los escombros porque los equipos de rescate carecen incluso de material básico. Bomberos iluminándose con teléfonos móviles porque no disponen de linternas. Constructoras privadas aportando sus propias grúas para intentar retirar cascotes. Hospitales donde faltan desde gasas hasta instrumental quirúrgico.

No estamos hablando únicamente de los efectos de un terremoto. Estamos viendo el resultado de veintisiete años de abandono institucional.

Resulta imposible no preguntarse quién debía haber preparado al país para una situación como esta.

Los responsables del Ministerio del Interior durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro tenían precisamente esa obligación: garantizar planes de emergencia, coordinar servicios de protección civil y disponer de medios suficientes para responder a una catástrofe.

Sin embargo, la prioridad nunca fue proteger a los venezolanos.

Mientras las cárceles se llenaban de opositores políticos, la prevención quedó relegada a un segundo plano.

A todo ello se suma otro problema igual de grave: el control de la información.

En plena emergencia siguen existiendo restricciones sobre medios independientes y redes sociales, dificultando que los ciudadanos conozcan la verdadera dimensión de la tragedia o puedan acceder a información útil para localizar a familiares desaparecidos.

Cuando un gobierno necesita controlar el relato incluso durante una catástrofe humanitaria, demuestra cuáles son sus verdaderas prioridades.

Ahora llegan equipos de ayuda internacional. Cada hora cuenta. Ojalá consigan salvar el mayor número posible de vidas.

Pero conviene no olvidar una realidad incómoda.

El terremoto no empezó hace 45 segundos. Empezó hace 27 años, cuando la corrupción sustituyó a la prevención y el poder dejó de trabajar para proteger a su pueblo.

Lo que más se analizó en el programa

  • Las dificultades para localizar desaparecidos y la escasez de información oficial sobre el número real de víctimas.
  • Los testimonios de ciudadanos venezolanos denunciando la falta de medios en hospitales, bomberos y equipos de rescate.
  • La llegada de ayuda internacional procedente de distintos países y el debate sobre la capacidad real del régimen para gestionar la emergencia.
  • El análisis sobre la necesidad de una futura reconstrucción institucional y material de Venezuela tras la catástrofe.
  • El debate sobre el control de la información y las limitaciones para acceder a redes y medios independientes durante la crisis.

Quienes deseen ampliar la información y conocer el análisis completo pueden acceder al programa íntegro en el canal de YouTube de Albert Castillón.

💬 Tu opinión cuenta: participa en los comentarios

Suscríbete ahora para no perderte nada

Recibe cada semana las noticias que otros prefieren ocultarte.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

Compártelo:

Más noticias

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.