Venezuela, Cuba y Gaza: tragedias, propaganda y desgaste de los regímenes socialistas
Hay conflictos que se explican por sus víctimas y otros que algunos intentan convertir en espectáculo. Lo he visto demasiadas veces: una tragedia real, un pueblo sufriendo, y alrededor una maquinaria política preparada para sacar rédito del dolor, de la catástrofe y de la propaganda.
Eso une, aunque parezcan escenarios distintos, lo que ocurre con Gaza, con Venezuela, con Cuba y con la parálisis geopolítica que también se mira desde Irán. Regímenes, movimientos y redes ideológicas que se alimentan del caos, que usan la desgracia como combustible y que después intentan venderlo como épica.
La flotilla hacia Gaza y el teatro de la propaganda
Conviene recordar aquella flotilla hacia Gaza, presentada como una gesta humanitaria y convertida, a mi juicio, en una puesta en escena política y mediática. Se la vendió como el gran viaje para “liberar” la Franja de Gaza, con toda la parafernalia incluida, pero cuando se acercaron a las aguas que entendían vinculadas a Gaza, ocurrió lo revelador: las banderas de colores se escondieron.
Y no fue lo único. Quienes iban vestidas de una manera durante el trayecto cambiaron de imagen al aproximarse al punto caliente: aparecieron la ropa, los burkas y la escenificación necesaria para la cámara. Eso no es solidaridad limpia. Eso es relato. Eso es una representación calculada.
Todo era una evidencia más del inmenso fraude y de la inmensa mentira.
El conflicto existe. El sufrimiento existe. Las víctimas existen. Precisamente por eso resulta más grave que haya quienes lo conviertan en montaje, negocio o propaganda. Cuando se ignora lo evidente, cuando se tapa una parte de la realidad y se exhibe solo lo que interesa, normalmente hay una razón. Y muchas veces esa razón es el dinero, el poder o la necesidad de alimentar una causa política.
Socialismo, catástrofes y negocio del sufrimiento
Lo he dicho con claridad: el socialismo siempre es mentira. Y no lo digo como una frase hecha, sino como una conclusión después de ver cómo actúan los mismos mecanismos en distintas latitudes. Cuando hay una desgracia, o incluso cuando no la hay, la maquinaria se activa. Si hay dolor, intentan administrarlo. Si hay miedo, intentan dirigirlo. Si hay ruina, intentan repartirse lo que queda.
Pasó con el COVID, cuando se cerró el Parlamento y, según se denunció en el programa, se abrió la puerta a robar a manos llenas con mascarillas, PCR y todo lo que pudieron. Pasó también con la dana de Valencia, donde se intentó aprovechar el sufrimiento y el horror vivido en mi tierra para medrar políticamente.
Y pasa en América. Venezuela, Cuba, Nicaragua: regímenes corruptos que viven de la miseria que ellos mismos generan. En Cuba, después de ciclones y huracanes sucesivos, todavía hay gente sin casa desde hace cuatro huracanes atrás. Y quienes se enriquecen no son las víctimas. Son los que están en el poder.
Ese es el patrón del socialcomunismo: podredumbre, control y aprovechamiento de la tragedia. No se trata solo de mala gestión. Se trata de un sistema sin límites morales, capaz de usar el sufrimiento masivo como oportunidad política y económica.
Venezuela: terremoto, esperanza y hartazgo contra el chavismo
Venezuela vuelve a estar en el centro del dolor. Tras el terremoto, todavía llegan imágenes de rescates y de búsquedas desesperadas. Aún hay gente viva, y hay que mantener esa esperanza. En otros terremotos se han encontrado supervivientes después de 10, 15 y hasta 20 días bajo los escombros.
Zoe Valdés escribió una imagen que me llegó al alma: Caracas como una criatura nocturna, una bestia herida que se rehace cada madrugada, murmurando que no se va a caer, que no se va a rendir, que no se va a apagar. Esa frase resume el sentimiento de muchos venezolanos que viven con el corazón en un puño.
Pero junto al dolor aparece también el desgaste político. La periodista venezolana Nitu Pérez Osuna sostuvo que el terremoto ha golpeado políticamente a figuras del régimen como Delsi, Jorge y Diosdado. Según su testimonio, la gente ya no les cree, los pitan por donde pasan, nadie quiere fotografiarse con ellos y su círculo es cada vez más pequeño.
También denunció una escena terrible: personas que quieren linchar a policías que entran en las casas a robar. En plena catástrofe, cuando la prioridad debería ser salvar vidas, aparece de nuevo la rapiña, la descomposición y el abuso.
Ojalá este terremoto arrase políticamente con el chavismo. Pero no conviene bajar la guardia. Estos regímenes tienen una habilidad siniestra: aprovechan las catástrofes para sobrevivir dentro de ellas.
Apagones, miedo y economía destruida: la voz desde Venezuela
Desde Venezuela, Lumila dejó un testimonio que no necesita adornos. Contó que allí hay muchos problemas con la electricidad, que a veces no puede ver el programa por los apagones o porque tiene que salir a trabajar. Y añadió algo todavía más grave: en Venezuela no pueden expresarse libremente.
Ese es el retrato real de un país sometido: apagones, censura, miedo, crisis económica y una tragedia que no termina. Lumila explicó que, desde que entró Estados Unidos en Venezuela, “lo único bueno” fue que se llevaron a “este señor”, pero que, en lo demás, la economía está cada día peor.
También dejó una sospecha amarga sobre quienes actúan desde el poder o alrededor de él: que algunos no llegan para liberar, sino para apoderarse y hacer lo mismo que ya hace la gente del Gobierno, simplemente robar. Yo no creo que Trump haya hecho lo que ha hecho para robar nada. Pero sí creo que hay que acelerar los tiempos, también en Cuba.
Cuba, Venezuela e Irán: los movimientos paralizados
Cuando pregunté por Cuba, la respuesta fue prudente pero clara: todo se ha paralizado. La situación de Venezuela y la inestabilidad vinculada a Irán habrían frenado bastante los movimientos previstos.
Zoe Valdés reconoció que tener noticias de primera mano es muy difícil. Pero sí señaló un dato relevante: Marco Rubio ha dado una entrevista diciendo que no se va a parar nada con Cuba, que todo lo que estaba pensado y previsto con relación a Cuba se va a hacer.
¿Cuándo? Eso no se sabe. Pero el mensaje político queda ahí: lo previsto respecto a Cuba se hará, aunque los tiempos se hayan ralentizado por Venezuela e Irán.
Jackson, el bombero venezolano que duerme en la calle
Entre las consecuencias humanas del terremoto está el caso de Jackson, víctima de la catástrofe, sin vivienda y durmiendo en la calle. Se quedó sin casa. Tiene a su hija de cinco años y a su mujer deambulando en la calle. Y además reclama un dinero que se le debe por trabajos realizados para una empresa española.
Jackson pidió ayuda porque no sabe a quién acudir para que le paguen su dinero. La empresa mencionada es Manteni Ship, de la que ya hemos hablado en otras ocasiones. Se volvió a pedir explicación a Jesús Rabat, que respondió que la situación sigue igual, que están intentando reunir el dinero como sea y que el armador no paga.
El armador, en este caso, es PDVSA. Y con el lío que hay en Venezuela, esperar a que pague puede significar condenar a una familia a seguir en la calle. Por eso lo digo con toda claridad: cuando alguien duerme en la calle, el pago ya no puede esperar. Aunque la empresa tenga que avanzarlo, es una cuestión de prioridad absoluta.
Se han pagado algunas partes, pero esta todavía no. Y esa deuda, en una emergencia como la que vive Jackson, deja de ser un trámite empresarial para convertirse en una obligación moral.
La misma matriz: propaganda, ruina y supervivencia del poder
Gaza, Venezuela, Cuba e Irán no son el mismo conflicto, pero sí permiten ver una misma dinámica: la manipulación política de la tragedia. En unos casos se fabrican puestas en escena mediáticas. En otros, los regímenes usan terremotos, huracanes, apagones o crisis económicas para sostener su relato y blindar su poder.
El ciudadano normal tiene límites morales. Esta gente no. Por eso siempre sorprenden. Porque son capaces de hacer lo que una persona común no entendería jamás: aprovechar el sufrimiento masivo para robar, controlar o perpetuarse.
Venezuela resiste entre escombros, apagones y represión. Cuba espera movimientos que, según Marco Rubio, no se detendrán. Gaza sigue siendo usada como escenario propagandístico por quienes convierten el dolor ajeno en bandera. Y en medio de todo, las víctimas reales siguen necesitando lo único que no suele darles la propaganda: ayuda, verdad y libertad.
Otras noticias destacadas del programa de hoy.
- La denuncia contra Hacienda y la Agencia Tributaria por listas de morosos, exposición pública, embargos y presión reputacional.
- Las alertas sobre regularizaciones, ley de nietos y voto exterior como posible alteración del censo electoral.
- Las claves de la investigación de la UDEF y la Fiscalía sobre los negocios atribuidos a Zapatero y el papel de Julio Martínez.
- La decisión pendiente del juez Peinado sobre si Begoña Gómez puede desplazarse a la cumbre de la OTAN.
- Los mensajes de oyentes sobre corrupción, justicia, voto por correo y preocupación por la deriva política en España.
Quienes deseen ampliar la información y conocer el análisis completo pueden acceder al programa íntegro en el canal de YouTube de Albert Castillón.
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