Los incendios arrasan donde después se instalan centros de energías renovables
España arde, año tras año, y con cada lengua de fuego que devora nuestros montes y campos, una pregunta se hace más y más insistente: ¿Existe una correlación entre los incendios y los proyectos de energías renovables? Lo que antes era una sospecha, hoy se presenta como una peligrosa coincidencia que no podemos ignorar.
Mis compañeros Alberto, Diego, Juan y Manuel han puesto el foco en un dato alarmante, casi de ciencia ficción: para saber qué se va a quemar próximamente, hay que mirar el Boletín Oficial del Estado (BOE). Sí, han oído bien. En el BOE se publican las zonas de quemas controladas, y, de forma inquietante, también aparecen ahí los proyectos para instalar centrales fotovoltaicas o aerogeneradores. ¿Es casualidad? ¿O es que el fuego, intencionado o no, está allanando el camino para el lucrativo negocio de las renovables?
El truco del ‘daño paisajístico’ y los terrenos quemados
El mecanismo es perverso y, si se confirma, de una inmoralidad supina. Un proyecto de central fotovoltaica o de aerogeneradores es rechazado, inicialmente, por el gobierno central o autonómico debido al daño paisajístico que provocaría. Pero, ¿qué ocurre si ese paisaje se ‘carga’ por un incendio? De repente, el obstáculo desaparece. Ya no hay daño paisajístico que valga, y el proyecto se retoma, con la burla añadida de que los promotores se presentan como ‘buena gente’ que va a invertir dinero en un lugar que ya no tiene nada, como si nos hicieran un favor. Es tremendo.
Lo estamos viendo con claridad en Extremadura. Mi colega Nazaret Martín, una tiktoker extremeña, nos ha enviado un mensaje desolador: las placas solares lo inundan todo en la dehesa extremeña, precisamente en lo que antes se quemó. Hectáreas y hectáreas que deberían estar llenas de encinas y animales pastando, ahora son un inmenso mar de paneles. Si uno lo ve desde el satélite, la piel se le pone de gallina. Es la dehesa extremeña del siglo XXI, convertida en un polígono industrial de energía solar.
La burocracia asfixiante y la inacción política
Este drama se enmarca en un contexto más amplio: la burocracia está matando a la España rural. Es la Unión Europea, las comunidades autónomas, y el propio Estado español. Una maraña de normas y trámites que ahoga a nuestros agricultores y ganaderos. Recuerdo las protestas de 2024 en Madrid, donde los agricultores denunciaban que les querían imponer el libro del campo, obligándoles a hacer anotaciones después de duras jornadas de trabajo. En España, sobran millones de funcionarios, y lo tenemos que aceptar. No podemos soportar esta situación; hay que invertir la tendencia.
Pero no solo es burocracia, es también inacción y, diría, desidia política. Mientras España arde, ¿dónde están nuestros parlamentarios? ¿Por qué no se debate esto en la sede de la soberanía nacional, como sí ocurre, por ejemplo, en la Asamblea Nacional Francesa? La respuesta es bochornosa: están de vacaciones. Los diputados y senadores cogieron vacaciones el viernes pasado y no vuelven hasta septiembre. Parece que, aunque arda, España les importa poco.
Se nos vende la excusa del cambio climático como comodín para eludir responsabilidades. Los que tienen el cargo, la autoridad, la obligación y la responsabilidad, nunca son culpables de nada. Es el cambio climático, dicen. Y los medios de comunicación, en su mayoría, compran la narrativa. Pero los políticos, ¿qué hacen? Feijóo apareció el fin de semana del Día de Santiago Apóstol para decir que «todos unidos contra el incendio», dejando a Ayuso más sola que la una. Y, ¿dónde está Santiago Abascal? En Sotogrande, al lado de Gibraltar, con su corte de pelotas y de inútiles, mientras España se quema. Me parece un error grave. No vale con componer un tuit; hay que hacer algo más.
Los responsables con nombre y apellido
Me gustaría poner el foco en algunas figuras que encarnan esta incompetencia y, quizás, algo más:
- Francisco Martín Aguirre, Delegado del Gobierno en Madrid: Paralizó varias horas la declaración de emergencia nacional, pidiendo un informe a la Comunidad de Madrid mientras cientos de hectáreas ya ardían y la situación era desesperada.
- Miguel Polo, de la Confederación Hidrográfica del Júcar: Le señalamos como el verdadero responsable de la DANA, por no avisar y ocultar datos. Una chusma, como la de la Confederación del Tajo que prohíbe puntos de carga de agua cuando son necesarios.
- El Secretario de Estado del Ministerio de Transición Ecológica responsable de los hidroaviones: Qué fracaso y qué gran mentira decir que hay 14 o 15 disponibles, cuando finalmente solo operan siete hidroaviones. Y lo que es aún más grave: tenemos ocho helicópteros Kamov rusos en tierra, la mayoría en una base aérea al norte de Alicante, inoperativos. Mientras tanto, el presidente Sánchez llega a Castellón en un helicóptero de lujo, porque él no puede pisar tierra, un contraste sangrante con la falta de medios para apagar el fuego.
Para colmo, la burocracia también se extiende a las ayudas. Un oyente nos cuenta que, tras poner placas solares en 2023, le vendieron la película de que una parte era del IRPF que le entregarían al año siguiente, pero después de tres años, sigue esperando los fondos NextGeneration. ¿Es otro engaño más, como están acostumbrados a hacer?
Es hora de que España haga una verdadera purga en la administración y la limpie de gente ideologizada e inútil. La situación es insostenible.
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