Álvaro de Marichalar: «Sánchez tiene que ser detenido lo antes posible»
Hay entrevistas en las que el invitado mide cada palabra. La de Álvaro de Marichalar no es una de ellas.
Nieto de Luis de Marichalar, vizconde de Eza y ministro de la Guerra con Alfonso XIII, Álvaro pasó por Castillón Confidencial para hablar de la Legión, de Ceuta y del Ejército. Acabó dejando una frase que no admite interpretación: «Sánchez tiene que ser detenido lo antes posible».
El otro fundador de la Legión
Cuando se habla de la Legión se piensa en Millán-Astray. Pero el proyecto no salió adelante hasta que el vizconde de Eza lo impulsó desde el ministerio.
«Mi abuelo se comprometió con Millán-Astray, le prometió que lo iba a sacar adelante, y entre los dos fundaron este cuerpo tan importante para la historia de España que fue la Legión».
Según Álvaro, el franquismo minimizó después el papel de su abuelo por su defensa del regreso de la monarquía.
«¿Dónde está la Legión?»
Tras la entrada masiva en Ceuta de los días 30 y 31 de julio, le pregunté por qué la Legión no está defendiendo la soberanía española. Su respuesta fue directa:
«Está pasando lo mismo que en el desastre del 98. Los mandos del ejército prefieren conservar su sueldo, su plato de lentejas, antes que servir a la patria».
Marichalar sostiene que el Gobierno ha colocado mandos afines en las Fuerzas Armadas:
«Hay muchos mandos que o son afines al Partido Socialista, o tienen miedo al Partido Socialista, o viven del Partido Socialista. Teniendo secuestrado a nuestro ejército, tiene secuestrada nuestra soberanía».
También acusó a Sánchez de mantener «pactos secretos» con Marruecos. En la entrevista no aportó pruebas que lo acrediten.
«No es el servicio al gobierno, es el servicio a la patria»
El momento más delicado llegó cuando le pedí un mensaje para los militares:
«El ejército no tiene que servir al gobierno cuando ve que el gobierno es traidor y cuando ve que el gobierno es el enemigo de los españoles».
Y remató: «El valor se le supone a un militar. Que lo demuestren, que sirvan a España, que no sigan sirviendo al traidor Sánchez».
Conviene recordar que la Constitución encomienda a las Fuerzas Armadas la defensa de la soberanía y del ordenamiento constitucional, dentro de ese mismo ordenamiento. Lo de Marichalar es su lectura política del deber militar, no una facultad que los mandos tengan reconocida.
El Rey, «la única esperanza»
Sobre Felipe VI, el tono cambió por completo: «A mí me consta que Su Majestad el Rey está haciendo todo lo posible». Aunque admitió que «claro que puede hacer algo más, seguramente», insistió en que hay que apoyarle porque la monarquía es, a su juicio, la única esperanza que le queda a España.
A la calle el día 26
Marichalar cerró con un llamamiento a la manifestación del sábado 26, que definió como «una ocasión inmejorable para que el pueblo español se levante contra la banda sanchista que hunde España».
Se puede discrepar de él, y mucho. Pero mi trabajo no es suavizar lo que dice un entrevistado, sino contarlo.
Se despidió con tres gritos: «¡Viva la Legión! ¡Viva Ceuta! ¡Viva España!»

