Rancaño pide al rey que reafirme en Ceuta que la ciudad es España
En el programa de hoy pregunté a José Luis Rancaño por la visita de los reyes a Ceuta y por el mensaje que, a su juicio, debería transmitir Felipe VI. Veníamos de hablar de la resolución del Supremo sobre el censo, pero esta parte de la entrevista aborda otra cuestión: el valor político y simbólico de la presencia del jefe del Estado en una ciudad española cuya relación con Marruecos provoca debate recurrente.
Antes de darle la palabra, recuperé una intervención de Marcos de Quinto. Él defendía que el rey aprovechara el viaje para mostrar cercanía con las fuerzas de seguridad y para vestir uniforme militar en algún acto, más allá del protocolo habitual. Era una propuesta de De Quinto, no un programa oficial de la Casa Real. Quise saber si Rancaño compartía esa lectura.
Más que una visita de protocolo
Rancaño respondió que espera un gesto explícito: que el monarca diga ante los ciudadanos que «Ceuta es España». No se limitó a pedir una frase. Propuso encuentros con residentes, con mujeres de la ciudad y con miembros de los cuerpos de seguridad; incluso sugirió que los reyes permanecieran allí por la noche. Su argumento es que una agenda próxima a la población tendría más fuerza que una sucesión de saludos institucionales.
La idea de fondo es suya: cree que el jefe del Estado debe reafirmar públicamente la soberanía española y dar respaldo visible a quienes trabajan en la frontera. En la conversación planteó además la posibilidad de un desfile militar en Ceuta. Son propuestas y opiniones de un invitado; no equivalen a decisiones anunciadas por el Gobierno, el Ejército o la Casa Real.
Rancaño utilizó palabras muy duras para describir la situación de la frontera y criticó la prudencia de las autoridades. Yo comparto que Ceuta merece atención y que sus habitantes deben sentirse escuchados. A la vez, no podemos convertir en datos comprobados todas las cifras o acusaciones que surgen en un directo. Una política seria para Ceuta necesita información verificable sobre seguridad, migración, cooperación con Marruecos y necesidades de sus vecinos.
El papel de las Fuerzas Armadas
En el tramo final le pregunté también por la actuación de los militares. Rancaño sostuvo que las Fuerzas Armadas deben tener claro su deber de defensa del territorio y reclamó una actitud institucional más firme. Ese planteamiento no significa que los mandos puedan decidir unilateralmente una operación ni sustituir a las autoridades civiles: el marco constitucional y la cadena de mando importan. Precisamente por eso quise distinguir entre el gesto simbólico que él pide al rey y las decisiones operativas, que exigen competencias y procedimientos concretos.
Mi impresión es que la visita puede servir para escuchar a Ceuta y formular un compromiso reconocible con la ciudad. Rancaño quiere que ese compromiso sea rotundo. La entrevista permite conocer su posición sin atribuirle medidas ya aprobadas ni mezclarla con el debate electoral del censo. Puede verse en el programa completo del 13 de octubre.






