El plan para mantener a Sánchez en el poder: un agente provocador y una falsa amenaza antes del 29-N
La información que me trasladan es muy grave. Me aseguran que existe un plan de contingencia, que incluso ha sido redactado, para recurrir a un agente provocador en los días previos a las elecciones del 29 de noviembre. El objetivo sería crear una falsa amenaza contra Pedro Sánchez y utilizarla políticamente para mantenerse en el poder.
Ese agente sería una persona experimentada, obediente y dispuesta a entrar en contacto con grupos de extrema derecha fingiendo ser uno de los suyos. Buscaría apoyos para «darle un susto a Sánchez». Después, según el plan que me describen, se le detendría y se señalaría al grupo al que se hubiera acercado como responsable de un intento de atentado contra el presidente.
El agente provocador sería el actor principal, pero no el único elemento de la operación. La organización que le hubiera dado cobijo quedaría marcada ante la opinión pública. Todo ocurriría, según mis fuentes, muy cerca de la jornada electoral. No hablamos de una amenaza espontánea: hablamos de un episodio provocado para presentarlo después como una amenaza real.
Esta es la última pieza de una estrategia que llevamos tiempo examinando. En el programa he expuesto mis sospechas sobre el censo, el voto exterior y la Ley de Nietos. También he explicado que Sánchez podría intentar impugnar el resultado si pierde las elecciones. Y me advierten de que los disturbios podrían intensificarse hasta el 11 de noviembre, fecha de la huelga convocada por los sindicatos.
En ese escenario planteé una pregunta: ¿se utilizaría una situación de violencia para declarar una medida excepcional y retrasar las elecciones? Ganar tiempo tendría consecuencias sobre el calendario electoral y sobre el voto exterior. El supuesto plan del agente provocador sería otra vía de contingencia si las anteriores no bastaran.
Me aseguran que el plan existe y está programado. Otra cosa es que decidan activarlo. Esa decisión dependería de lo que ocurra en los días anteriores al 29-N. La información procede de agentes de los servicios de inteligencia que me han trasladado esta advertencia. La cuento ahora, antes de que pueda suceder, porque una operación así pondría en riesgo la seguridad y alteraría gravemente la campaña electoral.
No pierdan de vista la figura del agente provocador. Si en vísperas de las elecciones aparece una amenaza atribuida de inmediato a una organización política, habrá que examinar quién la impulsó, quién obtuvo beneficio de ella y qué ocurrió realmente.
Ver la investigación en el programa del 23 de octubre.
Imagen de portada: fotomontaje editorial basado en la miniatura del programa. No representa un suceso real.



