No a la guerra, sí al negocio de las armas

Compártelo:

Hoy voy a decir algo que muchos no quieren escuchar, pero que está ocurriendo. Y está ocurriendo con cifras, con datos y con hechos.

Nos han vendido durante años el discurso del “no a la guerra”, repetido como un mantra. Pero la realidad es otra. La realidad es que España está vendiendo armas a algunas de las peores dictaduras del mundo.

Y no lo digo yo. Hay denuncias formales. Hay cifras. Hay operaciones concretas.

El presidente del Gobierno, el mismo que se presenta como defensor de los derechos humanos, ha sido denunciado por una ONG israelí ante tribunales por venta de armamento a la Guardia Revolucionaria de Irán. Sí, Irán. El régimen que reprime, encarcela y ejecuta.

Según esa denuncia, solo en 2024 y el primer semestre de 2025, España ha vendido 1,3 millones de euros en explosivos, detonadores y software de control. En total, desde que Sánchez está en Moncloa, hablamos de 7 millones de euros en armamento vendido a Irán.

Y con ese armamento, los ayatolás no solo reprimen a su propio pueblo. También abastecen a grupos como Hezbolá, Hamás o los hutíes.

¿De verdad alguien se sorprende cuando esos grupos agradecen a Sánchez su apoyo?

Porque claro, no es solo política. Es negocio.

Pero Irán no es un caso aislado. Ni mucho menos.

España ha vendido también armas a Cuba. En 2025, 24 toneladas de munición, además de armas automáticas y explosivos. Y ya en 2021, material antidisturbios justo cuando el régimen cubano reprimía al pueblo en las calles.

Es decir, mientras los cubanos protestaban, las herramientas para reprimirlos eran españolas.

Y seguimos.

Venezuela. A pesar del embargo europeo de 2017, el envío de material ha continuado bajo la excusa de “repuestos”. Buques, patrulleras, sistemas de tiro, munición.

La cifra es demoledora:
1.000 millones de euros en armamento desde 2004 hasta 2024.

Mil millones.

Cuando el régimen chavista reprime o amenaza, lo hace, en parte, con material salido de España.

Y aún hay más.

En Guinea Ecuatorial, 17 toneladas de armas salieron de Algeciras con un certificado falso de “material de gimnasia”. Nadie controló nada. Hasta que un contenedor se abrió en destino y aparecieron subfusiles y munición.

¿Error? ¿Descuido? ¿O algo más?

Y el caso más grave.

Corea del Norte.

Un horno de vacío, clave para procesos nucleares, salió de España y terminó allí tras varias escalas internacionales. Una exportación ilegal según Naciones Unidas. El Gobierno lo sabía.

Y no pasó nada.

Ni sanciones. Ni responsabilidades.

Nada.

Así que sí, tenemos un problema.

Tenemos a un presidente que repite “no a la guerra” mientras permite —o facilita— operaciones que acaban en manos de dictaduras y grupos armados.

Tenemos un discurso público y una realidad completamente distinta.

Y la pregunta es inevitable:

¿Alguien le cree todavía?

💬 Tu opinión cuenta: participa en los comentarios

Carta al Rey Felipe VI: una petición ciudadana

Miles de españoles piden que la Corona ejerza su papel constitucional con ejemplaridad e independencia.

IMPORTANTE: Debes confirmar el correo que te enviará Peticion.es después de firmar. Si no lo haces, tu firma no cuenta.

Suscríbete ahora para no perderte nada

Recibe cada semana las noticias que otros prefieren ocultarte.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

Compártelo:

Más noticias

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.