La nueva estafa silenciosa: así me marcaron el coche en un parking
De nuevo con vosotros, soy Susana Gasch, colaboradora del equipo Castillón Confidencial, y hoy quiero explicaros algo que me ha pasado a mí y que considero importante contar en este diario para que no le ocurra a nadie más.
Creemos que estamos seguros en determinados lugares. Un centro comercial, un parking con cámaras, gente alrededor, seguridad privada. Yo también lo creía. Hasta que me encontré con la nueva estafa que se está utilizando y que no es ni visible ni ruidosa.
No te roban el coche. No te asaltan. Te marcan.
Lo hacen colocando una baliza GPS magnética en los bajos del vehículo, en el paso de rueda o en cualquier zona metálica. Son pequeñas, silenciosas, muy baratas y extremadamente fáciles de ocultar. Y hay una realidad incómoda: nadie revisa los bajos del coche. Yo tampoco lo hacía.
Me di cuenta por pura casualidad. Se me cayó el móvil y rodó debajo del coche. Al ir a recogerlo vi algo que no debería estar ahí: una baliza con forma de AirTag. En ese momento entendí que algo iba muy mal.
Fui directamente a la policía. Y lo que me explicaron fue todavía más inquietante.
No era una exageración ni una paranoia. Es una práctica cada vez más habitual. Una vez colocan la baliza, no te siguen por el coche. El coche no les importa. Te siguen por la casa a la que vuelves. Saben dónde vives, si tienes garaje, a qué hora llegas y cuánto tiempo pasas fuera.
Los agentes fueron muy claros conmigo: “Ellos no improvisan, planifican”. Esperan al momento perfecto, cuando saben que no estás en casa y todo está tranquilo. Por eso esta estafa es tan peligrosa: no hay forcejeo, no hay aviso, no hay ruido. No te das cuenta hasta que ya es tarde.
La llamada “regla de oro” que me dieron fue tan clara como difícil de aplicar en la vida real: revisar los bajos del coche antes de subirte. Si ves algo extraño, una marca rara, un objeto que antes no estaba, no te quedes allí. Arranca, aléjate, busca un lugar seguro y pide ayuda.
La seguridad privada de los parkings no controla este tipo de amenazas. Vigilan robos visibles, pero no el seguimiento silencioso. Y esta estafa es exactamente eso: seguimiento invisible.
Al principio pensé que podía estar exagerando. No lo estaba. La policía me confirmó que se está utilizando mucho y que la mayoría de la gente no lo sabe. Crimen organizado, tecnología muy barata y rutinas humanas previsibles.
Por eso lo cuento aquí. Porque la seguridad empieza antes de girar la llave. Y porque si no se explica, seguirá pasando.
A mí no me salió mal porque se me cayó el móvil. Pero ¿cuántas personas cogen su coche tranquilamente sin saber que las están siguiendo?
Vigilad. Y pasad la voz.
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Buenas tardes Susana y feliz año 2026.
Como subdirectora de CASTILLON CONFIDENCIAL y directora de CONFESIONES CONFIDENCIALES quiero agradecerte tu artículo sobre esta estafa.
Acabo de compartirlo con todos mis contactos de WhatsApp, así que espero que ya esté “rulando”.
Agradecerte a ti, a Albert, tu equipo y colaboradores todo vuestro esfuerzo y empeño por conocer la verdad y compartirla con todos nosotros.
Feliz año de nuevo.
Mi abrazo más entrañable,
Cristina de Azcarreta desde Bilbao, España.
Desde el equipo de confidenciales te lo agradecemos mucho.
¡No dejes de seguirnos! Un saludo Cristina