Se investiga qué sociedades en Dubai regalaron las joyas a Zapatero
Las joyas de José Luis Rodríguez Zapatero se han convertido ya en uno de los grandes símbolos de la corrupción asociada al entorno socialista. Dentro de veinte o treinta años quizá muchos hayan olvidado nombres concretos, pero estoy convencido de que las joyas de Zapatero seguirán formando parte de la historia política española.
El juez Calama ya ha ordenado una valoración de esas piezas. Los expertos han certificado que son auténticas y que incluyen diamantes, esmeraldas, rubíes, zafiros y oro, situando una primera estimación de su valor por encima del millón de euros.
La consecuencia inmediata es evidente. Quedó desmentida la versión difundida por el entorno del expresidente, según la cual se trataba de un simple recuerdo familiar valorado en unos 30.000 euros.
Pero hay algo todavía más importante.
Según la información que hemos podido certificar, el origen de esas joyas no está en España, sino en Dubái. Fueron entregadas como obsequios por distintas empresas de Emiratos Árabes Unidos, una práctica habitual en aquel país para agradecer acuerdos o favores recibidos.
Se trataría de piezas exuberantes, muy valiosas y especialmente llamativas, entregadas como gesto de hospitalidad y confianza. Según nuestras informaciones, esos regalos eran presentados como un detalle destinado a la esposa de Rodríguez Zapatero.
Sin embargo, las joyas terminaron formando parte del patrimonio personal del expresidente y permanecieron guardadas en una caja fuerte.
La cuestión plantea varias incógnitas.
Si esos regalos fueron recibidos en calidad de expresidente del Gobierno, deberían formar parte del patrimonio público y no del patrimonio privado de quien los recibió.
Y si fueron obtenidos en actividades privadas, como intermediario o lobista, surge una segunda cuestión: su entrada en España debía haber sido declarada y sometida a las correspondientes obligaciones fiscales.
Además, continúa sin conocerse cómo llegaron esas piezas a territorio español. Cualquier objeto de valor superior a 430 euros está sujeto al pago de tasas e impuestos. Por ello, la posible forma de entrada de estas joyas constituye otra de las cuestiones bajo sospecha.
La investigación también apunta a la existencia de una red de sociedades en Emiratos Árabes. Según el juez Calama, existen correos electrónicos y documentación que relacionarían a Rodríguez Zapatero con la creación de estructuras empresariales en Dubái.
Una de esas compañías, Lancit Middle East, habría obtenido varios millones de dólares en contratos durante los últimos años.
Mientras tanto, las joyas permanecen como el símbolo visible de una trama que todavía tiene numerosos interrogantes abiertos.
Porque hablamos de más de cien piezas de lujo: 41 pendientes, 15 collares, 11 brazaletes, ocho relojes, ocho anillos y otras veinte piezas adicionales.
Y, como suele ocurrir en estos casos, la pregunta más importante sigue sin respuesta:
¿Quién entregó exactamente esas joyas y qué esperaba obtener a cambio?
Tarde o temprano, acabaremos conociéndolo.
Recreación ilustrativa generada mediante inteligencia artificial.
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