Alejandro Alonso denuncia alcantarillas todavía llenas de lodo tras la DANA de 2024: “No se ha hecho nada o bien poco”
Las fuertes lluvias han vuelto a provocar inundaciones en diferentes puntos de Valencia y han despertado el peor de los recuerdos entre los vecinos de las localidades castigadas por la DANA de 2024.
Desde Benetússer, Alejandro Alonso relató en Castillón Confidencial la situación que volvieron a vivir numerosos vecinos y lanzó una grave denuncia sobre el estado de las infraestructuras de drenaje.
“Las alcantarillas están todavía llenas de lodo en muchas partes”, afirmó.
Según Alonso, algunos vecinos que levantaron las tapas de las alcantarillas encontraron en su interior lodo completamente seco que, según sostiene, permanecía allí desde las inundaciones de hace dos años.
“No es lodo de ahora, es lodo seco de hace dos años”
Albert Castillón preguntó directamente a Alonso qué se había hecho desde la catástrofe de 2024 para evitar que una nueva tormenta volviera a inundar las mismas calles.
“Nada, sinceramente nada o bien poco”, respondió.
Alonso aseguró que las precipitaciones de este nuevo episodio fueron muy inferiores a las registradas durante la DANA de 2024 y atribuyó parte de las acumulaciones de agua al estado del sistema de alcantarillado y a colectores afectados por obras.
“Hay muchos colectores que están haciendo las obras y no están trabajando los colectores, con lo cual el agua no puede salir al mar y se queda toda en las calles”, explicó.
El vecino aseguró además que, ante la llegada del agua, algunos residentes levantaron alcantarillas para comprobar su estado.
“Están todas las alcantarillas llenas de lodo seco. No es lodo que se acaba de hacer, sino que es lodo ya seco desde hace dos años”, afirmó.
Viviendas y garajes vuelven a inundarse
La nueva tormenta volvió a dejar agua en viviendas y garajes.
Alonso explicó que en su propio garaje entró poca cantidad y que las bombas pudieron evacuarla, pero aseguró que en casa de sus padres el agua alcanzó varios centímetros.
El impacto psicológico fue inmediato.
Según relató, numerosos vecinos comenzaron a intercambiar mensajes al comprobar que las calles volvían a llenarse de agua y que regresaban las imágenes que habían vivido en 2024.
“La gente estaba preocupada y desesperada otra vez porque estaba viendo y recordando lo que pasó hace dos años”, explicó.
Críticas también al sistema de alerta
Alonso cuestionó asimismo el funcionamiento de la alerta recibida en los teléfonos móviles.
Aseguró que se encontraba en Valencia cuando recibió el aviso y que, en ese momento, el agua estaba ya cerca de alcanzar la puerta de su vehículo.
El episodio reabre así el debate sobre la preparación de las poblaciones afectadas ante futuras lluvias torrenciales y sobre el ritmo de reconstrucción de unas infraestructuras que quedaron gravemente dañadas en 2024.
Existen obras en marcha en distintos municipios y algunas actuaciones hidráulicas ya han mejorado la respuesta frente a nuevos episodios, pero las inundaciones registradas esta semana muestran que siguen existiendo puntos vulnerables.
Una advertencia que puede salvar vidas
Alonso terminó su intervención con una petición dirigida directamente a los vecinos.
Recordó que durante la catástrofe de 2024 hubo personas que bajaron a los garajes para intentar sacar sus vehículos mientras entraba el agua.
Durante este nuevo episodio, aseguró haber recibido nuevamente vídeos de personas haciendo lo mismo.
Su mensaje fue tajante: ningún coche merece asumir ese riesgo.
“Es más importante la vida de una persona que lo material”.
Dos años después de la tragedia, las nuevas lluvias han demostrado que el miedo continúa intacto y que las obras, el mantenimiento de los colectores y los sistemas de alerta seguirán bajo escrutinio cada vez que el cielo vuelva a oscurecerse sobre la zona cero.

