Sánchez viaja a Nueva York: Castillón Confidencial avanza una reunión con Alexander Soros

Compártelo:

Pedro Sánchez prepara su viaje a Nueva York aprovechando la celebración de la Asamblea General de Naciones Unidas. Hasta ahí, podría parecer uno más de los desplazamientos internacionales del presidente. Pero Castillón Confidencial ha podido saber que Sánchez tiene previsto reunirse con Alexander Soros el próximo 21 de septiembre.

La cita concreta todavía no aparece confirmada públicamente por Moncloa. Y precisamente ese silencio convierte la reunión en una noticia que merece todas las explicaciones. ¿Por qué el presidente del Gobierno español se reúne con Alexander Soros? ¿Quién ha solicitado el encuentro? ¿Qué asuntos van a tratar? ¿Será una reunión oficial, privada o escondida dentro de la agenda de Naciones Unidas?

Son preguntas sencillas que cualquier Gobierno transparente debería responder sin problemas. Pero con Sánchez hemos aprendido que cuanto más importante es una reunión, más difícil resulta conocer su contenido.

¿Qué le pedirá Soros esta vez?

Alexander Soros no representa a ningún Estado ni ha sido elegido por los ciudadanos españoles. Preside Open Society Foundations, la poderosa red internacional creada por su padre, George Soros, que financia organizaciones y proyectos relacionados con políticas migratorias, derechos civiles, democracia, justicia, medios de comunicación y transformación social.

Que un presidente se reúna con una organización privada no es, por sí mismo, ilegal ni necesariamente irregular. Lo que resulta inaceptable es que los españoles desconozcamos la agenda, los participantes y los compromisos que puedan adquirirse durante esa conversación.

Por eso planteé en el programa una pregunta deliberadamente directa: “¿Qué le ordenará Soros esta vez?”. Es una valoración política, no la afirmación de un hecho probado. Pero nace de una evidencia: cuando una figura privada con enorme capacidad económica e influencia internacional se reúne discretamente con el presidente de un país, los ciudadanos tienen derecho a saber quién propone las políticas y quién termina ejecutándolas.

¿Hablarán de inmigración? ¿De regulación digital? ¿De la situación de España dentro de Europa? ¿De las políticas que Open Society promueve en distintos países? ¿De la crisis institucional española? Moncloa debe aclararlo.

Sánchez estará fuera durante unas fechas críticas

El calendario tampoco puede ignorarse. Según lo contado en el programa, Sánchez estará en Nueva York entre los días 20 y 23 de septiembre. Su viaje coincide con las convocatorias difundidas en Marruecos para esas mismas fechas y con un momento de enorme tensión alrededor de Ceuta y Melilla.

La coincidencia no demuestra por sí sola que exista una relación entre ambas cosas. Pero sí permite formular otra pregunta incómoda: ¿por qué el presidente del Gobierno abandona España precisamente cuando podría producirse una nueva situación crítica en nuestras fronteras?

Mientras Marruecos aumenta la presión y en España se habla de despliegues militares, maniobras en el Estrecho y posibles alteraciones graves en Ceuta, Sánchez estará en Nueva York. Y dentro de esa agenda internacional aparece, según la información obtenida por este programa, su encuentro con Alexander Soros.

Si finalmente se produce una crisis mientras el presidente está fuera, los españoles merecen saber quién asumirá la dirección política, qué instrucciones ha dejado y por qué su presencia en Nueva York resulta más importante que permanecer al frente del Gobierno.

Si Sánchez deja de ser útil, ¿llamarán a Feijóo?

Hay otra posibilidad que no debemos descartar. Pedro Sánchez no permanecerá eternamente en la Moncloa. Puede perder las elecciones, verse obligado a dimitir o dejar de resultar útil para quienes llevan años encontrando en él un interlocutor extraordinariamente dócil.

Y entonces surge la pregunta que también formulé durante el programa: si Sánchez deja paso al siguiente, ¿empezará Soros a llamar a la puerta de Feijóo y de otros dirigentes con posibilidades de ocupar la Moncloa?

No estoy afirmando que ese contacto ya se haya producido. La transcripción tampoco lo presenta como un hecho consumado. Es una advertencia sobre algo mucho más profundo: el problema no termina necesariamente cuando cambia el nombre del presidente.

Si Pedro Sánchez deja de ser el súbdito ideal, quienes ejercen influencia sobre la política europea pueden buscar otro. Y Alberto Núñez Feijóo podría encajar perfectamente si acepta gobernar obedeciendo las mismas agendas, los mismos compromisos internacionales y las mismas decisiones que nunca se explican a los ciudadanos.

España no necesita sustituir a un presidente sometido por otro más presentable que continúe haciendo exactamente lo mismo. No basta con cambiar las siglas del partido si permanecen intactos los centros de influencia, las reuniones discretas y las políticas decididas lejos de los electores.

Feijóo y el Partido Popular deberían aclarar desde ahora cuál sería su relación con Alexander Soros y con Open Society Foundations. También deberían explicar si mantendrían las políticas migratorias, internacionales y sociales impulsadas durante los gobiernos de Sánchez.

La soberanía no puede negociarse a puerta cerrada

Este es el asunto verdaderamente importante. No se trata solamente de una reunión entre dos personas. Se trata de saber quién influye sobre el Gobierno de España y con qué legitimidad.

Los españoles votamos a nuestros representantes para que defiendan nuestros intereses. No para que reciban instrucciones de multimillonarios, fundaciones internacionales, grupos de presión o despachos extranjeros. Si una organización privada quiere defender determinadas políticas, está en su derecho. Pero el Gobierno también tiene la obligación de informar cuando se reúne con sus responsables.

Sánchez debe confirmar o desmentir la cita del 21 de septiembre. Si la confirma, debe publicar su propósito, los asistentes y los asuntos tratados. Y cuando termine, debería explicar sus conclusiones.

Lo contrario alimentará inevitablemente las sospechas. Porque el secretismo no protege la democracia: protege a quienes quieren influir sin rendir cuentas.

Otras noticias destacadas del programa de hoy

  • El aumento de la tensión entre España y Marruecos y el despliegue militar en el Estrecho.
  • Las advertencias del periodista saharaui Taleb Alisalem sobre la presión marroquí.
  • El análisis del teniente coronel Francisco Bendala sobre las relaciones con Marruecos desde 1956.
  • Las críticas a la gestión histórica de Felipe González respecto a Marruecos y Ceuta.
  • La denuncia de la profesora Elena Ramallo sobre la pérdida de nivel y autoridad en la educación.

Quienes deseen ampliar la información y conocer el análisis completo pueden acceder al programa íntegro en nuestro canal de YouTube.

💬 Tu opinión cuenta: participa en los comentarios

Suscríbete ahora para no perderte nada

Recibe cada semana las noticias que otros prefieren ocultarte.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

Compártelo:

Más noticias

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.