La Escuela de Salamanca y el fraile español que enseñó a hablar a los niños sordos cuando todos lo creían imposible

Compártelo:

Hay momentos en los que uno comprende hasta qué punto hemos olvidado nuestra propia historia. El Papa recordó estos días en el Congreso la importancia de la Escuela de Salamanca, y la reacción de muchos diputados fue reveladora: sacar el móvil para buscar qué era exactamente aquello.

No me sorprendió. Si algo caracteriza a nuestra época es que hemos dejado de enseñar algunos de los mayores logros intelectuales de España.

Por eso quise hablar con el historiador Paco Álvarez, que recordó la enorme trascendencia de la Escuela de Salamanca, considerada por numerosos pensadores como la escuela de pensamiento occidental más importante del Renacimiento.

Fue allí donde se sentaron las bases del derecho internacional, de los derechos inherentes al ser humano, de los límites al poder de reyes y papas, de la teoría de la guerra justa e incluso de buena parte de los fundamentos de la economía moderna.

Pero además, cada viernes en Castillón Confidencial recordamos a uno de esos héroes españoles poco conocidos. Y en esta ocasión Paco Álvarez quiso rescatar la figura de Fray Pedro Ponce de León.

Estamos hablando de un monje benedictino nacido en Sahagún en 1508, destinado posteriormente al monasterio de Oña, en Burgos. Un hombre humilde, sin grandes cargos, pero que protagonizó una auténtica revolución.

En aquella época se daba por cierta una afirmación de Aristóteles: que los sordos de nacimiento estaban condenados a ser mudos y eran incapaces de comprender ideas abstractas o morales.

Fray Pedro Ponce de León decidió desafiar esa creencia.

Comenzó enseñando a hablar a Gaspar de Burgos, un joven sordo de nacimiento. Lo que parecía imposible acabó convirtiéndose en realidad. Más tarde llegaron otros alumnos, entre ellos miembros de importantes familias castellanas, a quienes también enseñó no solo castellano, sino incluso latín e italiano.

Poco a poco desarrolló un método basado en signos y en el aprendizaje progresivo del lenguaje hablado.

Fue la primera persona del mundo que consiguió enseñar a hablar a niños sordos.

Aquello cambió por completo la vida de muchas personas. Hasta entonces, quienes nacían sordos tenían enormes limitaciones legales e incluso podían perder derechos hereditarios.

Su trabajo supuso una auténtica revolución.

Con el paso de los siglos, gran parte de su método se perdió. No fue hasta 1986 cuando se recuperaron manuscritos que permitieron demostrar que detrás de aquella hazaña existía un sistema perfectamente estructurado.

Hoy existen colegios e instituciones que llevan su nombre en España e Hispanoamérica. En Sahagún y en Oña se levantan monumentos en su honor.

Pero, sinceramente, sigue siendo un personaje demasiado desconocido.

Porque conviene recordar que la primera persona que enseñó a hablar a un niño sordo fue un humilde fraile español del siglo XVI.

Un hombre que se atrevió a llevar la contraria a Aristóteles y a demostrar que, a veces, lo imposible solo necesita paciencia, fe y la voluntad de no rendirse jamás.

💬 Tu opinión cuenta: participa en los comentarios

Descarga la carta para denunciar a Pedro Sánchez

Documento ciudadano para facilitar una denuncia formal.

Suscríbete ahora para no perderte nada

Recibe cada semana las noticias que otros prefieren ocultarte.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

Compártelo:

Más noticias

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.