Casos judiciales y políticos en torno a Zapatero, Begoña Gómez y el hermano de Sánchez

Balanza de la justicia inclinada por una mano invisible, con siluetas de figuras políticas y documentos legales borrosos al fondo.
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La situación judicial y política de España se enreda cada día más en una madeja de casos que apuntan directamente al corazón del poder. Desde las investigaciones sobre el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero hasta las causas que afectan a Begoña Gómez, la mujer de Pedro Sánchez, y a su hermano, David Sánchez Pérez Castejón, la sensación de impunidad y justicia selectiva es abrumadora.

Hemos conocido, gracias a Casto Cando, que Estados Unidos ha contribuido con información clara, clave y decisiva acerca de las operaciones de Zapatero. No es un secreto que el expresidente tiene muchos enemigos en Estados Unidos, especialmente en el entorno de Donald Trump, debido a su cercanía con las administraciones Biden y Obama. La justicia americana, una vez que se pone en marcha, es una maquinaria muy difícil de parar, y se espera que avancen en casos conectados con Zapatero, incluyendo uno que se ha negado públicamente contra Delsy y Jorge Rodríguez. Resulta lamentable que, desde España, tengamos más confianza en la justicia de Estados Unidos que en la nuestra propia.

Me han contado que Zapatero está bajo depresión, recluido en su casa, sin entender lo que ha ocurrido. Se le ve arrugado, desplomado. Pero, ¿acaso se acordó del daño que sus leyes y su codicia han hecho a tanta gente? Veremos si esta depresión le lleva a huir de España, aunque en la España actual, cualquier cosa es posible.

Los casos de Begoña Gómez y David Sánchez: ¿Justicia o privilegio?

Mientras tanto, en casa, los focos se dirigen hacia la familia más cercana del presidente. La ocupación de espacios y dinero público en España es muy distinta a la de cualquier otro país europeo. Es “normal” que familiares vivan en Moncloa en ciertas circunstancias, como el padre de Mariano Rajoy o los suegros de Zapatero. Pero lo que no es normal es que David Sánchez Pérez Castejón viva en Moncloa mientras dice cotizar fiscalmente en Portugal. Lleva desde el 23 de junio viviendo en la planta de arriba, tocando un piano de cola que, por cierto, pertenece a Patrimonio.

Se espera que esta semana tengamos noticias sobre la sentencia contra él, y se habla de que le podrían caer años de prisión. La pregunta es si él o Begoña, o quizás los dos, acabarán en prisión, o si, como muchos temen, ninguno lo hará. Carlos, nuestro analista, cree que ninguno de los dos entrará en prisión, aunque Begoña sí sufrirá una condena baja, posiblemente una multa económica. En el caso de David, se intentará exculparle si el expresidente de la Diputación, Gallardo, asume el «marrón» de las trampas para que superara una prueba en desigualdad de condiciones.

La Agencia Tributaria no encontró nada raro en el caso de David Sánchez, a pesar de que cobraba de la Diputación y vivía en Moncloa declarando en Portugal. ¿Una serie de Netflix de política y corrupción? Sería un éxito. Pero lo más indignante es que la Fiscalía pide la absolución tanto de Begoña Gómez como del hermano de Sánchez. La Fiscalía, ¿de quién depende? Ya lo sabemos. Sánchez lo está llevando hasta sus últimos extremos, y la petición de absolución garantiza, al menos, un alivio de condena.

La Fiscalía pide la absolución tanto de Begoña Gómez como del hermano de Sánchez.

Mientras a un particular no le hubieran devuelto nada, como se ha denunciado, el pasaporte de Begoña Gómez se movió con una rapidez insólita. «No somos iguales para la ley», como bien decía una oyente. Los tribunales son lentos cuando quieren, pero no para algunos.

La Guardia Civil bajo el yugo político

La situación de la justicia se extiende a nuestras instituciones. El general retirado de la Guardia Civil, Garrido Roca, ha escrito una carta pidiendo al DAO, Manuel Llamas, que dimita. Llamas y la directora general de la Guardia Civil están, según se dice, «hasta las cejas» y es posible que acaben en prisión. Pero ahí siguen, cogidos al cargo.

El teniente coronel Francisco Bendala, con quien hemos conversado, ha sido muy claro: ver al DAO imputado en una causa judicial que persigue la intimidación y coacción a miembros de la Guardia Civil es indignante. Bendala cuestiona la ingenuidad de Garrido Roca al creer que los altos mandos llegan a sus cargos por capacidades técnicas, cuando en realidad es por docilidad al poder político. Se confunde obediencia con sumisión y neutralidad con inhibición, terminando en colaboración con el poder. La orden que dio Llamas a la UCO era ilegal, anticonstitucional e ilegítima, y además la dio por escrito. Se mantiene en el cargo porque, para él, «el honor no es su divisa».

La Guardia Civil, lamentablemente, ha sido sectaria ideológicamente, sirviendo a una ideología en lugar de ser neutral. El silencio de otros generales que no se enfrentan a Llamas aparenta complicidad y mancha el honor de la institución, donde hay muchas personas honradas que se juegan la vida.

En definitiva, estamos presenciando un deterioro de la democracia, donde Pedro Sánchez es un «autócrata aprendiz» que desprecia cualquier filtro democrático y actúa con una frialdad propia de un capo. Se le acusa de intentar llenar el censo electoral español con inmigrantes ilegales y de que sus socios prefieren su corrupción a unas elecciones que den el gobierno a la derecha. La polarización y el odio de los que tanto se quejan, están siendo producidos por el propio Gobierno.

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