Macroproyectos renovables: Corrupción, expropiaciones y destrucción ambiental en la Sierra de las Nieves
Los proyectos fotovoltaicos y eólicos, las macroempresas dedicadas a cambiar olivos por placas solares y a sembrar molinos de viento por doquier, están bajo algo más que sospecha. Tras el caso Forestalia, se han descubierto sobornos, amenazas y miles de casos de corrupción que rodeaban a estas empresas y a los gobiernos. Se ha vinculado incluso a la SEPI, la empresa que ha repartido más millones, con Forestalia y con sobornos recibidos en mercantiles del entorno de Santos Cerdán.
Da la clara impresión de que no llenaron las tierras de España de molinos y placas solares pensando en la ecología o la energía, sino a cambio de dinero, de muchísimo dinero. Y lo más grave es que, si usted es propietario de un terreno con frutales o con olivos y quieren colocar una de estas instalaciones, por orden de nuestros políticos, se le expropia. Ni más ni menos. Se le expropia la tierra, se le da lo que ellos consideran compensación y convierten su campo de olivos en un campo de placas solares de la noche a la mañana. Es un ataque directo a la sociedad española, a la ecología y a nuestros parques naturales, todo ello con permiso de la autoridad competente.
La Jara en Coín: Un crimen ecológico con sello oficial
Nos hemos ido hasta Coín, en Málaga, para ver en primera persona lo que está ocurriendo. En pleno corazón de La Jara, un paraje donde habitan encinas centenarias, águilas, zorros y tortugas, vida protegida por ley, las máquinas la están arrasando. El Ministerio de Transición Ecológica (PSOE) y el Ayuntamiento de Coín (PP) han dado luz verde a varias plantas solares saltándose la normativa ambiental y urbanística. Las licencias podrían ser nulas de pleno derecho, ignorando las alegaciones de los vecinos e incluso sin someter a información pública algunas de ellas. Es brutal lo que están haciendo.
Marisa Casal, de la Asociación Valle Natural, Río Grande en Coín, nos confirma que llevan meses con estos trabajos, incluso en una temporada del año (de marzo a julio) en la que, según sus propias declaraciones de impacto ambiental, no se deberían llevar a cabo estas actuaciones. Es decir, todo lo que nos contaban desde la Unión Nacional de Empresarios de Fotovoltaica sobre buenas prácticas, se lo saltan a la torera. Desbrozan en plena época de cría de aves, mueven montañas de tierra, arrancan árboles de gran porte sin cumplir ni las propias condiciones de las autorizaciones. A pesar de las denuncias presentadas, ningún organismo, ni el Ministerio, ni la Junta de Andalucía, ni el Ayuntamiento, están vigilando los destrozos que se están produciendo.
«Esto no es progreso, es un atropello a nuestra tierra. Exigimos la paralización inmediata y la retirada del material.»
Las ‘islas de calor’ y el riesgo para la vida
Hace años, intentaban convencerme de que esto era ecológico, me enseñaban vídeos de ovejas pastando entre placas solares. Pero la realidad es otra. Cualquiera que se acerque a uno de estos megaproyectos, que son polígonos industriales en medio del campo (aunque les llamen eufemísticamente «huertos solares»), podrá ver letreros en la entrada que advierten de «peligro por altas temperaturas».
Pero es que, además, un estudio del equivalente al CSIC en Italia ha demostrado que la temperatura debajo de las placas en el campo puede subir hasta 17 grados. Si estamos hablando de que en verano alcanzamos los 40 o 43 grados, con 60 grados o cerca de 60, ahí no puede sobrevivir nada. Ni siquiera las propias placas, a las que no les gusta el calor, funcionan eficientemente en esas condiciones. Lo que no se entiende es que se hagan estas instalaciones en zonas vírgenes teniendo ya zonas degradadas y construidas donde se podrían instalar.
El «granero de Málaga» y la soberanía energética en juego
Las expropiaciones continúan, a pesar de la oposición de los propietarios. Hemos estado acompañando durante nueve días a vecinos que se oponían a la expropiación de sus terrenos, presentando documentación y enfrentando toda clase de trabas administrativas. En Jaén, por ejemplo, consiguieron parar buena parte de las placas. En Coín, seguimos luchando y estamos en contencioso en Madrid, esperando que sea un juez quien decida si esta destrucción es normal en una zona tradicionalmente conocida como el «granero de Málaga».
Y, por si fuera poco, la Unión Europea ha expresado su preocupación. Todas estas instalaciones solares, al venir desde China con chips, generan un riesgo real: que se pueda apagar y encender nuestra propia producción energética desde Pekín. Sí, eso está comprobado. Todo material chino acaba gobernado por una empresa china que pertenece al gobierno del Partido Comunista. Es decir, estamos metiendo al enemigo en casa; si les da por provocarnos un gran apagón, aprietan un botón en Pekín y lo hacen. Es tremendo.
La buena noticia es que los vecinos se están uniendo. No hablamos solo de Coín; hay cientos de asociaciones en toda España. La red eléctrica no puede recoger más energía, pero estos megaproyectos siguen adelante, incluso en zonas dentro de la Red Natura 2000. Recordamos que los megaproyectos de más de 50 MW se tramitan a través del Ministerio de Transición Ecológica, y los de menos de 50 MW a través de las comunidades autónomas. Un MW ocupa aproximadamente 2,2 hectáreas; multipliquen eso por miles.
Ayuntamientos como el de Alozaina y Monda, que forman parte de la mancomunidad de los pueblos de la Sierra de las Nieves, están ayudando. A nivel nacional, estamos todos en contacto. La política del Partido Popular en Andalucía, con Moreno Bonilla, ha sido similar a la del Partido Socialista en este aspecto. Esperamos que, ahora que ha terminado el tiempo que necesitaban, el partido Vox, que ha estado presente físicamente en la zona con Manolo Gavira, pueda ayudarnos. Lo único que pedimos es que alguien venga a supervisar lo que está pasando, porque la destrucción es real y nadie de la Junta de Andalucía, ni del Ministerio, ni del Ayuntamiento de Coín nos da siquiera la información que hemos pedido por escrito en múltiples ocasiones. Hay que proteger el Parque Nacional Sierra de las Nieves. Es una preciosidad. Es un lugar único en la zona. No podemos dejar ni que lo rocen.
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