Álvaro de Marichalar: «No hay que echarle al rey la culpa de Sánchez»
La visita de los reyes a Ceuta ha dejado imágenes y preguntas que merecen algo más que una reacción de un día. Para abordarlas he hablado con Álvaro de Marichalar, que llegó al programa aún afónico después de participar en los actos del Día de la Hispanidad. Su posición fue clara: recibió con entusiasmo el encuentro de Felipe VI con los ceutíes, pero pidió no confundir las responsabilidades del Gobierno con las facultades del monarca.
Marichalar interpretó la acogida a los reyes y los abucheos al ministro que los acompañaba como una expresión de malestar político. Esa es su lectura de lo ocurrido, no una prueba de que todos los ciudadanos de Ceuta compartan su diagnóstico. También consideró que la visita llegaba tarde y lamentó la escasa presencia institucional en Ceuta y Melilla durante los últimos años.
Qué puede hacer el rey y qué espera la gente de él
Le trasladé una inquietud que he escuchado a vecinos: si la visita se queda en una fotografía y no cambia nada sobre el terreno, ¿de qué habrá servido? Marichalar respondió poniendo el foco en los límites constitucionales del jefe del Estado. «No hay que echarle al rey la culpa de Sánchez», sostuvo. A su juicio, muchos españoles esperan de Felipe VI una intervención que la Corona no puede ejercer por sí sola.
En ese punto conviene distinguir opinión y norma. La Constitución española atribuye al rey las funciones que expresamente establece y dispone, como regla general, que sus actos necesitan refrendo. Marichalar defiende que se le conceda mayor margen de actuación mediante una reforma constitucional. Es una propuesta política suya; no describe las facultades actuales del monarca.
Durante la conversación también escuchamos el testimonio de un vecino que protestaba porque, según contó, se limpiaron zonas visibles de Ceuta justo antes de la visita real. Compartí con Marichalar la preocupación de que una puesta a punto puntual pueda ocultar problemas que los residentes vienen denunciando. Él afirmó que el rey conoce la situación. No podemos comprobar desde el programa qué información concreta recibió Felipe VI ni dar por acreditadas las cifras sobre inmigración que se mencionaron en la entrevista.
Una propuesta concreta sobre las actas electorales
La conversación dio después un giro hacia las elecciones. Marichalar reclamó que los interventores de los partidos conserven copias de las actas de cada mesa para poder comparar los resultados. También pidió observación internacional. Son propuestas de supervisión que quiso poner sobre la mesa, pero sus acusaciones de que se hayan amañado comicios anteriores no vinieron acompañadas en la entrevista de pruebas que permitan afirmarlo como hecho.
La primera medida tiene un cauce previsto en la legislación: la Ley Electoral, en su artículo 98, establece que el acta de escrutinio se hace pública al terminar el recuento y que los representantes de las candidaturas presentes pueden solicitar una copia. Documentar y contrastar esas actas es distinto de sostener, sin evidencias, que el resultado esté manipulado.
Me quedo con dos debates de esta entrevista que no deben mezclarse: qué puede exigirse realmente al rey tras su visita a Ceuta y cómo reforzar la confianza pública en los procedimientos electorales. Ambos merecen respuestas precisas. Las críticas de Marichalar al Gobierno son suyas; mi obligación es trasladarlas con claridad y separar sus valoraciones de los hechos comprobados.
Puedes ver aquí la intervención de Álvaro de Marichalar en el programa completo.





