Crisis en Ceuta y Melilla: la ‘nueva invasión’ de Marruecos, el despliegue militar y la sombra de una ‘guerra híbrida’

Soldados marroquíes y policía española en la frontera de Ceuta o Melilla, con armamento moderno al fondo y una valla fronteriza
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Hoy, las redes sociales de Marruecos anunciaban una nueva invasión. Ante este grave aviso, ¿cuál ha sido la respuesta de España? Nuestro Gobierno ha decidido enviar 150 policías antidisturbios, repartiendo 70 para Ceuta y 70 y tantos para Melilla. Según el ministro Marlasca, esto es suficiente. Una afirmación que, a la luz de los hechos, resulta difícil de creer.

La reacción de Marruecos, en contraste, ha sido bien distinta. En la zona de Ceuta, han desplegado un ejército de casi 1000 efectivos que, «casualmente», llevan días realizando maniobras justo al lado de la frontera. Estos efectivos, según nos han informado, permanecerán allí hasta que finalice la jornada electoral marroquí de hoy y los próximos días. En Melilla, sin embargo, la presencia de gendarmes marroquíes es, aparentemente, la misma de siempre. Pareciera que ambos países simulan hacer algo, pero, en el fondo, dejan hacer, con la intención de alargar un conflicto que busca retorcer lo que la historia y la verdad no aceptan: que Ceuta y Melilla nunca fueron marroquíes.

La escalada armamentística de Marruecos a las puertas de Canarias

Mientras España envía un puñado de antidisturbios, Marruecos se está armando hasta los dientes, y lo venimos contando semana tras semana. La ayuda militar proviene de Estados Unidos e Israel, y no se está desplegando en cualquier lugar, sino justo frente a Canarias.

La fachada atlántica marroquí, en ciudades como Agadir, Tantán, Welmin, El Ayun (que fue español) o Dahla, está siendo reforzada militarmente. La zona más cercana, entre El Ayun y Fuerteventura, no llega a 100 kilómetros de distancia de nuestra costa. Estados Unidos ha vendido a Marruecos cazas F16, helicópteros Apache, carros Abrams, lanzacohetes y misiles de precisión AMIM120C. Por su parte, Israel ha provisto tecnología para defensa aérea, drones, artillería e inteligencia espacial.

Pero hay más. Marruecos ha contratado a Israel un escudo antimisiles, el Barak MX, cuyos radares han costado 500 millones de dólares. Este sistema es capaz de hacer frente a drones, helicópteros o aviones, creando una red de radares que protege su espacio aéreo. La diferencia es abismal: mientras España envía 150 policías con casco, Marruecos se prepara militarmente a menos de 100 kilómetros de Canarias. Esto no se limita a Ceuta y Melilla; debemos estar vigilantes y preparados, porque hemos ido descubriendo cómo se ha llegado a este punto en el que invaden una parte de España.

La ‘invasión’ silenciosa: túneles, mafias y menores como ‘gancho’

La realidad sobre el terreno es aún más alarmante. En Ceuta, no hablamos de 15.000 «invasores», sino de casi 18.000. Son datos no oficiales, pero sí reales, confirmados por policías, Guardia Civil, militares y ceutíes que están allí. La cifra, además, no deja de crecer. En los últimos dos meses, apenas se han devuelto a 140 personas. Es evidente que entran por algún lugar, y no es ni por mar ni por tierra de forma convencional.

La policía y la Guardia Civil están buscando activamente los túneles por los que están entrando ilegales desde Marruecos. Aunque no han localizado un túnel oficial en un lugar concreto, las sospechas son fundadas. De hecho, hace unos días, encontraron a 95 menores en el Monte García Aldabe, en Ceuta, que no estaban allí una semana antes. Se cree que son parte de los que han podido entrar en estos dos meses utilizando túneles que, hasta ahora, se usaban para el tráfico de drogas y ahora se emplean para el tráfico de ilegales. Las mafias cobran a las familias por introducir a sus hijos o a adultos por estas vías.

Me cuentan que hay niños de hasta 5 o 10 años. Algunos son lo que se denomina «niños gancho»: menores enviados por familias marroquíes para que, tras un tiempo en España, se produzca la reagrupación familiar y el resto de la familia pueda entrar legalmente. Son críos utilizados contra su voluntad. Hay mafias que organizan estos envíos, cobran a las familias y, lo que es aún más grave, cuentan con la ayuda de gendarmes marroquíes que aprovechan los días de mayor caos para facilitar los traslados. Por ejemplo, el pasado viernes, cuando 4.000 personas corrieron hacia el puerto, ese era un día ideal para meter a decenas de ilegales por los túneles. No los han encontrado, pero saben que existen, y los servicios de seguridad, desde la Guardia Civil y la Policía hasta el espionaje militar y el CNI, están intentando averiguar su ubicación. No es solo un túnel, sino varios.

Una ‘guerra híbrida’ con la complicidad de nuestro gobierno

El analista y productor de cine José Luis Rancaño fue contundente al analizar la situación: «Esto es una invasión, es un acto de guerra, una guerra moderna, una guerra híbrida». Rancaño afirmó que Marruecos ha tomado una plaza, Ceuta, y no la va a abandonar. El objetivo de esta estrategia es desestabilizar la convivencia y nuestras estructuras sociales.

Los «invasores» permanecerán permanentemente en la ciudad. Marruecos, según Rancaño, utilizará todos los mecanismos de una guerra híbrida: enviarán menores en diferentes situaciones, jóvenes en edad militar y adultos militares camuflados de emigrantes. También facilitarán el paso de emigrantes reales, subsaharianos que buscan llegar a Europa, pero los van a utilizar también como un instrumento de guerra.

El problema no es solo que Marruecos esté dispuesto a hacer todo esto, sino que, como señala Rancaño, «cuenta con la complicidad de nuestro gobierno». Vivimos bajo un gobierno de traidores con mayúsculas. Sánchez, lo hemos visto, ha cometido el delito de traición, mintiendo sobre la soberanía de Ceuta y Melilla y evitando acusar a Marruecos tras el caso Pegasus. Sin embargo, la vía judicial es lenta; de aquí a que se juzgue un suplicatorio, la investigación se alargaría años. No hay una acción más rápida para defender la soberanía del Estado.

La estrategia del gobierno y sus aliados, a mi parecer, es «dejar pudrir el asunto», que la ciudadanía española se acostumbre a ver Ceuta «tomada por los invasores», e ir inyectando propaganda a través de los medios comprados para «inocular la idea de que hay que negociar con el enemigo o con el invasor».

Ante esta situación, la única acción decidida que veo es la confrontación política. Una confrontación directa liderada por la oposición, especialmente por Vox. Esto implica que nuestros líderes políticos entiendan que estamos ante un gobierno ilegítimo, dispuesto a cualquier cosa para mantenerse en el poder. Deben exigir responsabilidades, no acudir al Congreso, solicitar reuniones al más alto nivel con las autoridades europeas para explicar la situación, y pedir el apoyo de la sociedad civil y las élites económicas y empresariales del país. Y, donde haya margen legal, desobedecer.

Otras noticias destacadas del programa de hoy

  • Acusaciones de traición a Sánchez por Ceuta, Melilla y pactos con Marruecos.
  • El ejército y la Legión como dique de contención ante un gobierno ‘traidor’.
  • Armamento de Marruecos por EE.UU. e Israel frente a Canarias.
  • La purga y politización de los mandos militares y de la Guardia Civil.
  • Fiestas y altercados de inmigrantes en la playa del Trampolín en Ceuta.
  • Deterioro de la barrera marítima entre España y Marruecos en Ceuta.

Quienes deseen ampliar la información y conocer el análisis completo pueden acceder al programa íntegro en nuestro canal de YouTube.

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