Daniel Portero vincula a hijos de presos de ETA con la nueva disidencia violenta

Daniel Portero, presidente de Dignidad y Justicia, ha explicado en el programa quiénes integran la disidencia de ETA que rechaza el abandono de la violencia. Su advertencia principal va más allá de los antiguos presos: según Portero, hijos de presos de ETA participan hoy en las organizaciones que mantienen aquella línea y actúan como «correa de transmisión de sus padres».
De ATA a Hardun
Portero sitúa el origen de esta disidencia en 2011. Un grupo de presos de ETA rechazó el comunicado con el que la banda anunciaba el cese de su actividad armada y creó Amnistia Ta Askatasuna, ATA. Según su relato, aquella corriente adoptó después otras denominaciones y pasó a llamarse Hardun en 2020. El entrevistado afirmó que aproximadamente un 10 % de los presos de ETA se mantuvo en esa línea, con Francisco Javier García Gaztelu, «Chapote», como figura influyente.
Describió dos organizaciones vinculadas: ASK, relacionada con el apoyo a los presos disidentes, y Harky, de carácter juvenil. Comparó esta última con las organizaciones juveniles del antiguo entorno de ETA y la vinculó con los disturbios recientes. Portero cifró sus integrantes en unas 300 o 400 personas y sostuvo que las directrices del núcleo disidente salen de la cárcel de Zaballa, donde situó a doce presos contrarios a la estrategia institucional de Bildu.
Los hijos de los presos
Le pregunté expresamente por el hijo de Chapote y de Irantzu Gallastegui. Portero respondió que es una pieza importante de Hardun, aunque no su líder absoluto. Después amplió su explicación: «Los hijos de los presos de ETA se están dando cuenta de que necesitan ser correa de transmisión de sus padres».
Puso también el ejemplo de Peru, hijo de Mikel Antza y Anboto, a quien identificó como dirigente de GKS. Según Portero, hijos de miembros de ETA que han permanecido en la disidencia ocupan puestos intermedios en las organizaciones actuales. El presidente de Dignidad y Justicia citó asimismo al Movimiento Socialista y a GKS, a los que describió como grupos más numerosos y organizados en la calle.
Portero afirmó que estas organizaciones han crecido y relacionó esa evolución con las detenciones recientes, en las que, según dijo, aparecieron planos de zulos y posibles objetivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Advirtió de que no se puede dar por hecho que no habrá un nuevo atentado, porque considera a este colectivo independiente de Bildu y más dispuesto a recurrir a la violencia.
Su conclusión en el programa fue clara: la disidencia no desapareció con el fin de la actividad armada de ETA y una nueva generación participa ahora en sus organizaciones. Esa es la advertencia que nos trasladó Daniel Portero.
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