Descubrimos el plan que está negociando el gobierno de Marruecos con el de España
La situación de Ceuta y Melilla empieza a clarificarse. No porque se esté resolviendo, sino porque cada vez conocemos mejor cuáles son los planes de futuro que, según las fuentes que manejamos, llevan años negociando los gobiernos de España y Marruecos.
Y lo que estamos conociendo es extraordinariamente grave.
Todo nos lleva hasta 2022, cuando Pedro Sánchez y Mohamed VI mantuvieron una de las reuniones que marcaron el cambio en las relaciones entre ambos países. Once meses antes se había producido el espionaje con Pegasus a los teléfonos de Sánchez, Fernando Grande-Marlaska y otros miembros del Gobierno.
Desde entonces, sostengo que España dejó de negociar con Marruecos en igualdad de condiciones.
Marruecos jugaba con ventaja.
Y es a partir de ese momento cuando, según las informaciones que hemos recibido, comenzó una negociación sobre el futuro de Ceuta y Melilla que continúa abierta cuatro años después.
Marruecos reconoce que Ceuta y Melilla siguen sobre la mesa
Marruecos no oculta que habla de estas ciudades con España.
Un responsable del Gobierno marroquí ha explicado que el asunto sigue sobre la mesa y que se plantea cada vez que existen reuniones con representantes españoles.
Habla de paciencia y de diálogo.
Pero también afirma que Marruecos sigue aferrado a lo que considera sus tierras.
Por tanto, la cuestión existe.
Y se negocia.
La pregunta fundamental es saber qué se está negociando exactamente.
Según nuestras fuentes, el proceso estaría dividido en dos grandes fases.
Primera fase: cogobernanza entre España y Marruecos
La primera sería una cogobernanza de Ceuta y Melilla entre España y Marruecos.
Para justificar esa fórmula sería necesario que previamente aumentara la tensión dentro de ambas ciudades.
En el caso de Ceuta hemos denunciado la falta de recursos destinados a identificar y gestionar la situación de miles de menores extranjeros no acompañados.
Según la información expuesta en el programa, apenas se habrían destinado cinco policías para identificar a unos 5.000 menores.
¿El resultado?
El problema no se resuelve.
Los menores permanecen allí, aumenta progresivamente la población de origen marroquí y crece la posibilidad de conflictos con los ciudadanos de Ceuta.
Entonces aparecería la palabra mágica: pacificación.
Se presentaría un acuerdo entre España y Marruecos como la solución necesaria para recuperar la estabilidad.
Esa sería, según nuestras fuentes, la justificación política para introducir la cogobernanza.
Segunda fase: cambiar la composición demográfica
La segunda fase sería todavía más preocupante.
Para llegar a ella sería necesario aumentar considerablemente la población marroquí residente en Ceuta y Melilla.
Las informaciones que manejamos hablan de un objetivo aproximado del 80 % de población marroquí en ambas ciudades.
Actualmente las cifras serían muy inferiores.
El proceso incluiría también la apertura y adquisición de negocios por parte de familias marroquíes.
Según nuestras fuentes, algunos comercios españoles cerrarían y podrían ser adquiridos posteriormente para instalar allí a familias seleccionadas desde Marruecos.
Al mismo tiempo, ciudadanos ceutíes y melillenses abandonarían progresivamente sus viviendas y negocios para trasladarse a la península.
El resultado sería una transformación radical de la composición demográfica de ambas ciudades.
Y entonces llegaría la última fase.
La cesión de Ceuta y Melilla
Cuando la población marroquí alcanzara una mayoría suficientemente amplia, Ceuta y Melilla podrían acabar siendo cedidas a Marruecos.
Ese es, según las fuentes que hemos consultado, el objetivo final de esta negociación.
Estamos hablando de una cuestión que afecta directamente a la soberanía nacional española.
No de inmigración.
No de cooperación fronteriza.
No de simples acuerdos diplomáticos.
Hablamos del futuro de dos ciudades españolas.
Y hablamos de un proceso que, según estas mismas informaciones, lleva aproximadamente cuatro años avanzando.
Una presión constante sobre España
Durante estos años también hemos visto cómo España ha participado en importantes proyectos económicos vinculados a Marruecos.
Desaladoras, trenes, tranvías y financiación de diferentes infraestructuras forman parte de una relación en la que considero que nuestro país ha ido cediendo cada vez más terreno.
Al mismo tiempo continúan apareciendo convocatorias en redes sociales marroquíes llamando a nuevas entradas masivas en Ceuta.
Algunos mensajes hablan directamente de atacar la denominada “Ceuta ocupada”.
Según la información expuesta en el programa, el CNI habría detectado además un incremento del grado de violencia de estos mensajes.
Ya no estaríamos únicamente ante protestas o reclamaciones migratorias.
Estamos ante una forma de presión organizada que considero que puede definirse como guerra híbrida.
PP y Vox conocerían el plan
Hay además otra información especialmente importante.
Fuentes de inteligencia españolas aseguran que PP y Vox conocen la existencia de este plan.
La oposición sabría que existe una negociación sobre Ceuta y Melilla.
Otra cuestión será saber qué decide hacer a partir de ahora.
Porque las mismas fuentes aseguran que el proceso está muy avanzado.
Primero vendría la tensión.
Después la pacificación.
A continuación, la cogobernanza.
Y finalmente, si se produce el cambio demográfico previsto, la cesión de ambas ciudades.
Defender Ceuta y Melilla es defender España
Llegados a este punto, la cuestión ya supera cualquier debate partidista.
Ceuta y Melilla forman parte de España.
Y cualquier negociación que pueda modificar su soberanía debería ser conocida por todos los españoles.
No puede existir una operación de esta magnitud desarrollándose sin transparencia.
No puede decidirse el futuro de dos ciudades españolas mediante acuerdos desconocidos por los ciudadanos.
Porque si España acepta modificar la soberanía de Ceuta y Melilla, el precedente sería enorme.
La responsabilidad no puede recaer únicamente en los partidos políticos.
Estamos hablando del territorio que queremos dejar a las próximas generaciones.
Y por eso debemos saber qué está negociando realmente el Gobierno español con Marruecos.
Porque, según las fuentes que manejamos, el plan existe, está muy avanzado y continúa en marcha.

