Francisco Bendala llama «traidor» al mando que abrió la verja de Ceuta y duda que actuara solo
Miguel Lobo, el mando de la Guardia Civil que asumió la responsabilidad de abrir la verja de Ceuta, ha explicado ante la Audiencia Nacional que actuó para evitar un riesgo para la vida de las personas. He pedido al teniente coronel Francisco Bendala que analice esa declaración. Su respuesta ha sido rotunda: no cree que una decisión de esa magnitud se tomara sin conocimiento de superiores y considera una traición la actuación del mando.
La declaración que abre nuevas preguntas
En el programa expuse los dos extremos de la declaración atribuida a Lobo: que había seis embarcaciones militares marroquíes frente a Ceuta y que él asumió personalmente la decisión de abrir la verja, sin instrucciones superiores, para evitar daños a las personas concentradas en la frontera. Esos son los hechos que Bendala comentó en antena. La existencia, posición y función concreta de las embarcaciones, así como la cadena de mando, requieren comprobación documental y judicial.
Bendala interpretó la presencia de barcos marroquíes como indicio de una operación organizada. Rechazó la idea de que la entrada masiva pudiera describirse únicamente como una emergencia humanitaria. Es su análisis militar y político, no una conclusión alcanzada en la causa judicial.
«No me creo que actuara sin ninguna instrucción»
La afirmación que más sorprendió a Bendala fue que Lobo no hubiera recibido órdenes. Dijo literalmente que no se cree que actuara «sin ninguna instrucción y por él mismo». A su juicio, abrir una frontera en una situación de tensión con Marruecos es una decisión tan grave que la investigación debe reconstruir quién fue informado, qué comunicaciones se produjeron y qué autoridad intervino.
El exmilitar sostuvo asimismo que la apertura de la verja pudo agravar la situación que pretendía evitar. En las imágenes comentadas durante la emisión, dijo, la concentración previa no le parecía una emergencia que justificara esa medida. Esa valoración es discutible y debe contrastarse con los datos de los servicios que estaban allí: número de personas, riesgo inmediato, alternativas disponibles e instrucciones operativas.
Una acusación grave que atribuyo a quien la pronunció
Bendala calificó a Lobo de «traidor» en dos ocasiones. Dijo que, desde su punto de vista, no tenía autoridad para abrir la verja. Su acusación expresa un juicio político y militar especialmente severo. No equivale a que se haya acreditado un delito de traición en el sentido del Código Penal, ni consta en esta entrevista una sentencia que así lo establezca.
La cuestión central queda abierta: ¿fue una decisión individual tomada ante una emergencia, o existieron indicaciones y responsabilidades por encima del mando que hoy la asume? También hay que conocer las comunicaciones con la Delegación del Gobierno y los informes operativos de aquella jornada. Una investigación seria no puede conformarse con consignas: debe examinar la documentación, escuchar a los testigos y esclarecer la cadena de mando.
Ya hemos recogido la información sobre la declaración de Miguel Lobo en otro artículo del programa. La intervención de Bendala aporta la valoración de un teniente coronel y las preguntas que, a su entender, siguen sin respuesta.
Vea la conversación con Francisco Bendala sobre Ceuta, desde aproximadamente el minuto 31.



