Saben de lo que son capaces por eso Ábalos y Koldo temen por su vida en prisión

Pasillo de una prisión española, con una celda iluminada desde dentro. Una imagen que refleja la tensión y el clima de riesgo que rodea a Ábalos y a Koldo en su ingreso en prisión.
Compártelo:

Bienvenidos, confidenciales. Hoy debo contar algo gravísimo: la vida de José Luis Ábalos y de Koldo García corre peligro dentro de prisión. Esta afirmación no es una exageración ni un recurso dramático; es lo que trasladan personas muy próximas a ambos. Y cuando conoces lo que saben, entiendes perfectamente por qué temen por su vida.

A Ábalos le he visto hundido. Ha perdido muchos kilos, llora a menudo y vive con un miedo absoluto a que le ocurra algo. No es el típico impacto emocional de un ingreso en prisión: es pánico a un desenlace físico. Y ese temor es tan intenso que se ha tomado una decisión extraordinaria: colocarlo en la misma celda que Koldo, algo totalmente inusual entre dos investigados del mismo caso. Solo se justifica por un motivo: protegerle.

Koldo, en cambio, no está deprimido, pero sabe perfectamente de qué es capaz la gente a la que ambos han servido durante años. Él mismo ha decidido ingresar en prisión pudiendo evitarlo, solo para acompañar a Ábalos y protegerlo. Esa decisión lo dice todo.

Ambos son testigos clave de lo que se ha cocinado en los últimos años alrededor del presidente Pedro Sánchez y del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Ábalos conoce de primera mano las presiones de Zapatero en el rescate de Plus Ultra: su abogado le propuso contarlo todo, enseñar los mensajes y explicar cómo se forzó aquel rescate. Ábalos se negó convencido de que nunca entraría en prisión. Ahora está dentro… y aterrado.

Y no se trata solo de sensaciones. Ha habido “avisos” clarísimos:
– entraron a robar en la casa de Ábalos y se llevaron ordenador y móvil,
– lo mismo hicieron en la casa de la madre de Koldo,
– al empresario Aldama le dispararon al coche blindado,
– en medios críticos les han vaciado ordenadores.

Los patrones son claros: intimidar, borrar rastros, callar bocas. Y cuando hablamos de dos hombres que guardan las claves del 90% de las corruptelas que comprometen al círculo presidencial, el peligro es evidente.

Lo diré sin rodeos: si alguien quisiera silenciar para siempre la trama, la eliminación física de Ábalos y Koldo sería el camino más rápido. Por eso es imprescindible exigir protección urgente para ambos. No para librarlos de nada, sino para que puedan declarar ante un juez, aportar documentos, revelar presiones y dejar constancia de todo lo que ha ocurrido con rescates, comisiones, patrimonio y viajes diplomáticos.

Hay quien opina que el juez podría haber ordenado el ingreso en prisión precisamente para protegerlos, porque en libertad el riesgo era infinitamente mayor. Esa hipótesis encaja cada vez más con todo lo que estoy viendo.

Mientras tanto, el número uno sigue fuera, moviéndose con total libertad, usando recursos del Estado, viajando sin control y —según todo apunta— destruyendo pruebas y reorganizando su defensa.

Y repito lo esencial para que nadie se pierda:
si Ábalos o Koldo desaparecen, desaparece la verdad.
Y España tiene derecho a conocerla.

💬 Tu opinión cuenta: participa en los comentarios

Suscríbete ahora para no perderte nada

Recibe cada semana las noticias que otros prefieren ocultarte.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

Compártelo:

Más noticias

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.