Sánchez, la moda ‘democracia sin la e’ y el inquilino de Moncloa: el uso del dinero público y los privilegios
Sánchez, parece, está en todo. Y no solo en la gestión del país, sino también en la moda. Nos encontramos con que ha organizado una línea de ropa, sí, lo han oído bien, una línea de ropa que pagamos todos.
Esta iniciativa, que lleva por nombre ‘moda de calle’ y se llama ‘democracia sin la e’, ha sido financiada con dinero público. Se trata de camisetas, sudaderas y pantalones con una estética muy urbana. Dicen que se ha creado con motivo de los 50 años de lo que ellos llaman la España en libertad, aunque con Sánchez no sé muy bien qué celebramos, salvo quizás recordar la muerte de Franco. Lo más escandaloso es el coste: 15 millones de euros de dinero público destinados a esta campaña.
No hay presupuestos para enfermos de ELA, para medicamentos o para atención domiciliaria a personas con problemas, pero para una línea de ropa sí hay 15 millones de euros. Y que quede claro, esta ropa no se va a vender en tiendas. Se va a regalar por sorteo en redes sociales, lo que la convierte en pura propaganda pagada con nuestros impuestos. Cuando vayan a pagar impuestos, piensen que están pagando la sudadera de algún influencer.
Vacaciones, balones y burlas
El presidente del Gobierno se permite cogerse un mes y medio de vacaciones en una casa que también pagamos todos, y luego intenta despistar a la gente con esta «idiotez de marca de ropa». Carlos Marcos, con quien he conversado, ha calificado la situación de impresentable. Asegura que Sánchez pretende que estemos «más pendientes del balón que del follón», utilizando eventos como el mundial de fútbol para desviar la atención de un país que, según él, vive un auténtico desastre.
La situación roza la desesperación por la impotencia que sentimos los españoles. La votación en el Parlamento que exigía una moción de confianza al presidente fue respondida con risas y aplausos. Un desprecio a la voluntad popular y a la democracia. «¿De qué te ríes? Sinvergüenza», le digo, porque si no hay mayoría social ni parlamentaria, despreciar la voluntad popular es despreciarnos a todos los españoles.
El inquilino de Moncloa: David Sánchez Pérez Castejón
Pero las cosas extrañas no terminan ahí. La ocupación de espacios y dinero público en España es muy distinta a la de cualquier otro país europeo. Es normal que en el Palacio de la Moncloa viva algún familiar por motivos de salud, como el padre de Mariano Rajoy o los suegros de Zapatero, pero lo que no es normal es que viva alguien que dice estar cotizando fiscalmente en Portugal y sigue escondido en Moncloa.
Me refiero a David Sánchez Pérez Castejón, el hermano de Pedro Sánchez. Según Alejandro entre Ambasaguas, lleva desde el 23 de junio viviendo en Moncloa, en la planta de arriba, tocando un piano de cola que dejó allí Sonsoles Espinosa. La Agencia Tributaria, recordemos, abrió un expediente y «no encontró nada raro». Uno puede cobrar de la Diputación y, aparentemente, vivir en Portugal en un lugar donde no vivía, escondiéndose en Moncloa. Es un guion para una serie de Netflix de política y corrupción.
Justicia y absoluciones a la carta
En cuanto a los casos judiciales que afectan al entorno de Sánchez, la situación es también reveladora. La fiscalía pide la absolución tanto de Begoña Gómez como del hermano de Sánchez. Es una constante que nos hace preguntarnos: la fiscalía, ¿de quién depende? Sánchez lo está llevando hasta sus últimos extremos. Veremos qué ocurre con las sentencias, aunque me temo que los esfuerzos de Moncloa puedan dar su resultado.

