La invasión de Ceuta en 2021: la excusa de Gali y la inacción europea ante la presión marroquí

Mapa conceptual que muestra la frontera entre España y Marruecos con una línea discontinua, superpuesta con un icono de espionaje digital y una balanza inclinada, simbolizando presión geopolítica y la soberanía en disputa
Compártelo:

Mis queridos oyentes, hoy volvemos a poner el foco en la constante y calculada presión de Marruecos sobre España, una estrategia que se ha manifestado de forma dramática en los últimos años y que el gobierno español, por desgracia, parece seguir asumiendo con una pasividad que roza la complicidad.

Un acoso premeditado: del cierre de aduanas a Google Maps

No podemos entender la invasión de Ceuta en mayo de 2021 sin mirar atrás. Ya en noviembre de 2018, Marruecos dio un paso unilateral y significativo: el cierre de las aduanas de Ceuta y Melilla. Esta decisión, tomada sin previo aviso ni consenso con España, tuvo un impacto demoledor. Hay que recordar que el 70% del comercio de Ceuta y Melilla dependía de las zonas limítrofes marroquíes. El cierre hundió económicamente a estas ciudades, obligándolas a depender casi por completo de la península. Se trata de una estrategia clara para estrangular la economía de las ciudades autónomas, buscando forzar una futura cosoberanía como paso previo a una anexión, algo que Marruecos siempre ha perseguido. El gobierno español, en aquel momento, no reaccionó.

La escalada continuó en 2020 con una campaña, a priori, simbólica, pero de gran calado para los intereses marroquíes. El gobierno marroquí, junto a internautas afines, organizó una campaña para que Google cambiara la línea fronteriza de Ceuta y Melilla en sus mapas. Querían que la línea continua se convirtiera en discontinua, un símbolo universal de territorio disputado, como ya ocurre en el Sáhara Occidental, Palestina o Crimea. De nuevo, la reacción española fue nula.

La invasión de Ceuta de 2021: Gali, la excusa, no la causa

Llegamos así a mayo de 2021, cuando Marruecos proyectó una invasión sin precedentes en Ceuta, con la entrada de 12.000 marroquíes en apenas 24 horas. La narrativa mediática oficial se centró en la acogida en España de Brahim Gali, líder del Frente Polisario, como el motivo de aquella acción. Sin embargo, permítanme ser claro: la acogida de Brahim Gali fue solo la excusa que Marruecos necesitaba, no el motivo real.

El verdadero objetivo de Marruecos era presionar y chantajear al gobierno español para que cambiara su posición sobre el Sáhara Occidental. Estaban preparados para la invasión y habrían encontrado cualquier otra justificación si Gali no hubiera estado presente. Esta afirmación no es una elucubración mía; fue confirmada por el propio ministro de Exteriores marroquí. En una entrevista en una radio francesa, justo después de la salida de Gali de España, el ministro fue preguntado si las relaciones se recompondrían. Su respuesta fue contundente: «No, hasta que España no aclare la posición sobre el Sáhara Occidental.» Cuando la periodista insistió en si el motivo no era la acogida de Gali, él reiteró: «No, el motivo es la posición de España sobre el Sáhara Occidental.» Esto desmonta por completo la versión oficial y mediática.

Aquella invasión sirvió, además, como una prueba de fuego para Marruecos, una forma de testear la reacción de la población de Ceuta, de las autoridades españolas, del ejército y, por supuesto, de la comunidad internacional. Y lo que descubrieron fue una inacción preocupante.

La incomprensible pasividad de Europa y el fantasma de Pegasus

La respuesta internacional, o la falta de ella, es otro capítulo oscuro. Unos meses después de la invasión, el Parlamento Europeo condenó a Marruecos por utilizar la inmigración de menores como herramienta de presión contra España. Sin embargo, esta condena se quedó en papel mojado. La Comisión Europea no tomó ninguna acción real contra Marruecos. Todo lo contrario: se le subvencionaron todo tipo de proyectos, se le concedieron préstamos sin intereses y todo tipo de ayudas, en un gesto que solo puedo interpretar como un premio a su comportamiento.

No podemos olvidar la inquietante coincidencia temporal con el espionaje Pegasus. Al día siguiente de la visita de Pedro Sánchez a la zona, su teléfono móvil fue pinchado. Sabemos, gracias a Félix Bolaños, entonces portavoz del gobierno, que se robaron 2,6 GB de memoria del teléfono de Sánchez, una cantidad ingente de información. No solo él, sino también la ministra Margarita Robles, el ministro Marlaska y el ministro Planas, entre otros, fueron víctimas de este sofisticado sistema de espionaje. Pegasus permite grabar, fotografiar, activar el micrófono, robar documentación y acceder a todo tipo de comunicaciones, incluidos los WhatsApp.

La investigación abierta por la Audiencia Nacional sobre este espionaje se encontró con un muro. El gobierno español no quiso colaborar, y el gobierno de Israel tampoco. A pesar de que la Fiscalía de Francia aportó alguna información, pues el régimen marroquí también había utilizado Pegasus para espiar a Macron, el caso en la Audiencia Nacional está «medio archivado» o «desactivado», como se quiera llamar. Parece que al gobierno español, por alguna razón, le interesa que el caso quede en el olvido.

La secuencia de los hechos es clara: Marruecos ejerce una presión constante, unilateral y agresiva sobre la soberanía española, utilizando el chantaje migratorio y, posiblemente, el espionaje. La respuesta de España, y la de la Comisión Europea, ha sido de una pasividad que raya en la sumisión, premiando al agresor en lugar de defender nuestros intereses nacionales.

Otras noticias destacadas del programa de hoy

  • Se discute el «Plan Reconquista» de Marruecos y sus ambiciones territoriales sobre Ceuta, Melilla y Canarias.
  • La final del Mundial 2030 se celebrará en Casablanca, tras promesas de Rubiales y financiación española a Marruecos, con la sombra de Gianni Infantino.
  • Se denuncia la facilidad con la que marroquíes entran y salen de España sin papeles y las incursiones de barcos marroquíes en el Peñón de Alhucemas.
  • La Audiencia Nacional archivó el caso del espionaje Pegasus a Pedro Sánchez y varios ministros por falta de colaboración gubernamental.
  • Una funcionaria de seguridad nacional fue criticada y se exigió su cese por alertar sobre la entrada masiva de personas por Ceuta.
  • Un ciudadano español denunció que le pidieron el pasaporte para atención médica a su hija de 8 años en un centro de salud en España.

Quienes deseen ampliar la información y conocer el análisis completo pueden acceder al programa íntegro en nuestro canal de YouTube.

💬 Tu opinión cuenta: participa en los comentarios

Suscríbete ahora para no perderte nada

Recibe cada semana las noticias que otros prefieren ocultarte.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

Compártelo:

Más noticias

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.