La estrategia marroquí para Ceuta y Melilla: ¿Una anexión inminente impulsada por la salud del Rey?
Hay quien me dice, expertos consultados, que hasta después del mundial lo de Ceuta y Melilla queda aparcado. Y hay quien me dice que no, que el año que viene pueden volver a intentarlo. Estas palabras resumen el dilema que hoy nos ocupa al analizar la estrategia de Marruecos sobre nuestras ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. La pregunta clave es si la aspiración histórica del reino alauita se pospondrá hasta después del Mundial de 2030 o si, por el contrario, la delicada salud de Mohamed VI precipitará los acontecimientos en los próximos meses.
Los sultanes de Marruecos han cimentado su legado en grandes logros durante sus reinados. Mohamed V consiguió la independencia de Francia, un hito fundamental en la historia moderna del país. Su hijo, Hassan II, recuperó el Sáhara Occidental, invadiendo y ocupando el territorio en 1975, una acción que marcó profundamente la geopolítica regional. Más recientemente, Mohamed VI obtuvo el reconocimiento de Estados Unidos al Sáhara como territorio marroquí, un movimiento diplomático de gran calado que reforzó la posición de Rabat. Ahora, el proyecto en la agenda para el heredero, Hassan III, no es otro que la «recuperación» de Ceuta y Melilla, territorios que, como bien sabemos, nunca fueron suyos. Este es el gran logro que se proyecta para el futuro monarca, una aspiración constante en la política exterior marroquí.
La transición de poder y el factor salud
La transición de poder en Marruecos parece inminente. El rey Mohamed VI, como es sabido, está enfermo y su estado de salud es cada vez más precario. Me cuentan que está totalmente agotado y necesita medicación para poder mantenerse en pie o sentado durante los actos públicos, apenas pudiendo hablar. De hecho, su deterioro es tan evidente que no me extrañaría si, como algunos aseguran, utiliza dobles en ciertos actos para disimular su condición, especialmente en ceremonias largas como el juramento de lealtad, que dura horas. El príncipe Hassan III ya ha recibido cargos militares y está siendo preparado para asumir el trono, en una transición de poder gradual y controlada.
Esta situación ha generado una disputa interna entre diferentes familias del Magzen, el núcleo de poder marroquí, para ver quién se posiciona mejor con el nuevo príncipe. Es en este contexto de relevo generacional y fragilidad real donde la estrategia sobre Ceuta y Melilla cobra una nueva dimensión. El nuevo príncipe, junto con su círculo, ya está planeando esa «recuperación» de las ciudades.
¿Mundial 2030 o acción inminente?
La pregunta que muchos nos hacemos es sobre el calendario. Inicialmente, algunos analistas especializados en Marruecos pensábamos que, tras la inversión y el esfuerzo diplomático para acoger el Mundial de 2030, Rabat daría una tregua a España. La última «invasión» de Ceuta en 2021, que fue tan brutal y tuvo una repercusión tan negativa para la imagen del país, nos llevó a pensar que este tipo de «guerras híbridas» se elevarían al máximo después del evento deportivo.
Sin embargo, los tiempos de Marruecos parecen medirse de otra manera, con una velocidad mayor de la que nos creemos. El Mundial aún queda a cuatro años vista y, según algunos informes, el rey Mohamed VI querría ver una «ocupación» y anexión de Ceuta y Melilla antes de dejar el poder definitivamente en manos de su hijo. Esta teoría cobra fuerza si consideramos su estado de salud actual. No tiene el tiempo suficiente para esperar otros cuatro años hasta que llegue el Mundial. La urgencia personal del monarca podría ser el catalizador que acelere un plan que, aunque ellos insistan en que sería «pacífico», no deja de ser una invasión en toda regla.
El proyecto de Marruecos sobre Ceuta y Melilla no es nuevo; es una constante histórica. Lo que sí parece haber cambiado es la urgencia en la ejecución, impulsada por la salud del actual monarca y el deseo de dejar un legado que cimente la legitimidad de su sucesor. España debe estar alerta, porque la ventana de oportunidad que Marruecos percibe podría cerrarse antes de lo que muchos esperan.
Otras noticias destacadas del programa de hoy
- La final del Mundial 2030 se celebrará en Casablanca, no en España, con financiación española para infraestructuras en Marruecos.
- El «Plan Reconquista» de Marruecos es una estrategia para anexionar territorios españoles como Ceuta, Melilla y Canarias, con antecedentes en la anexión del Sáhara.
- En noviembre de 2018, Marruecos cerró unilateralmente las aduanas de Ceuta y Melilla, dañando gravemente su economía.
- En 2020, Marruecos impulsó una campaña para que Google Maps cambiara la frontera de Ceuta y Melilla a discontinua, sin respuesta de España.
- La invasión de Ceuta en mayo de 2021 fue una acción premeditada de Marruecos para presionar a España sobre el Sáhara Occidental, usando la acogida de Brahim Gali como excusa.
- El espionaje Pegasus a Pedro Sánchez y varios ministros, con sospechas de vínculo con Marruecos, fue archivado por la Audiencia Nacional debido a la falta de colaboración gubernamental.
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