El plan para ceder Ceuta y Melilla: ¿Una venta de España para ocultar la corrupción?

Desde hace tiempo, venimos alertando sobre un plan en el que, a nuestro juicio, Marruecos y el gobierno de Pedro Sánchez operan en el mismo equipo. Una estrategia que, según todas las señales, busca la cesión de la soberanía de Ceuta y Melilla a Marruecos bajo un velo de opacidad y manipulación. La gravedad de la situación se ha hecho patente con incidentes como el sobrevuelo de drones marroquíes sobre el aeropuerto de Melilla y una manifestación en Ceuta, sin que el gobierno central permitiera la intervención de nuestros sistemas de defensa.
El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) alertó sobre la constante presencia de estos drones. Sin embargo, el gobierno no permitió activar el sistema Guardián 2.0, un radar de alta sensibilidad con escáner electroóptico infrarrojos, capaz de disparar con munición real y seguir a un dron hasta alcanzarlo. Este sistema antidrones, de fabricación española, está disponible en Melilla, pero inexplicablemente se vetó su uso. Esta inacción, a mi parecer, no es casualidad; forma parte de una operación más compleja.
El «plan» para la cesión de soberanía
El diario ABC ya lo ha publicado, y creo que es hora de que muchos abran los ojos: «El PSOE aleja el horizonte de las generales hasta que se resuelva lo de Ceuta.» Este es, con exactitud, el eje central de la estrategia. Se trata de retrasar las elecciones generales hasta que el destino de las ciudades autónomas esté decidido. El plan incluiría permitir una segunda invasión, mantener a decenas de miles de invasores ocupando Ceuta, y, si fuera posible, Melilla, durante meses. El objetivo final sería crear un estado de excepción o de alarma que justifique la firma de una «cosobanía», o algún tipo de acuerdo de paz o documento, que en realidad implicaría la cesión de suelo español a Marruecos.
Lo más inquietante es que la verdad sobre este acuerdo, sospecho, nunca nos será revelada desde España, y tendremos que descubrir los detalles de la cesión de soberanía a través de la parte marroquí. Esto no es solo una hipótesis; es una realidad que, según nuestras investigaciones, se está gestando en las más altas esferas.
Preparando a la opinión pública
Paralelamente, se está trabajando activamente en preparar a la opinión pública española para aceptar esta «solución». Un ejemplo claro es el artículo publicado en el diario *El País*, al que muchos consideran la «terminal del régimen de Sánchez». El texto, firmado por Yahar Ben Jeli, un escritor marroquí de gran relevancia y doctor en psiquiatría por París, apunta directamente a lo que, presumiblemente, está por suceder. Cito textualmente:
«Hay que llegar a un acuerdo para devolver Ceuta y Melilla a Marruecos. Eso sería un gesto histórico y realista. No es normal que la frontera europea esté en territorio africano.»
Este tipo de afirmaciones buscan acostumbrar a la sociedad española a la idea de que Ceuta y Melilla deben ser cedidas y entregadas. Este plan de «sensibilización» no se detendrá en *El País*; se extenderá a todas las «terminales del régimen sanchista». Veremos cómo La Sexta, La Uno y, con el tiempo, el resto de cadenas de radio y televisión, se sumarán a este discurso, seguramente a cambio de las subvenciones que reciben mes a mes. Es una venta de España por unas monedas de plata.
El coste de la soberanía: ocultar la corrupción
Detrás de esta presunta cesión de soberanía, se esconde, a mi entender, un motivo aún más oscuro. El objetivo último sería evitar que la opinión pública conozca las «intimidades corruptas» que podrían salpicar a figuras como Sánchez, Begoña Gómez o Fernando Grande-Marlaska. La soberanía de nuestro país, al parecer, se estaría negociando para garantizar la impunidad de ciertos actos de corrupción. Es una transacción inaceptable que nos afecta a todos como nación.
En este contexto, no es casualidad que se haya iniciado una campaña de desprestigio contra la jueza María Tardón, de la Audiencia Nacional. En La Sexta ya la están «machacando», buscando en «papeles viejos» para desacreditarla. Esto es sucio, muy sucio, pero encaja perfectamente en el plan: neutralizar a la justicia para que no interfiera en la cesión de soberanía ni en la revelación de la corrupción.
Ante este panorama, solo nos queda la sociedad civil y la justicia. Seguimos confiando en el Tribunal Supremo, en el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea y en la valentía de jueces como María Tardón. La sociedad civil debe permanecer incansable y determinante frente a esta mentira. No permitiremos que se venda España.
Otras noticias destacadas del programa de hoy
- Máxima tensión en Ceuta y Melilla ante posible invasión coordinada por Marruecos.
- Disputa por la soberanía de Ceuta y Melilla: Marruecos las reclama como colonias, mientras España las defiende en la ONU.
- Problemática y retorno de menores no acompañados en Ceuta, con denuncias de inacción marroquí y maltrato.
- Crítica a *El País* por una editorial que supuestamente aboga por la entrega de Ceuta y Melilla.
- Denuncias de chantaje marroquí, inacción gubernamental e inmunidad parlamentaria que dificultan la investigación de ministros.
- La «lista Jabarut» de supuestos colaboradores de inteligencia marroquí en España genera polémica, con Mohamed Gaidouni negando su implicación.
Quienes deseen ampliar la información y conocer el análisis completo pueden acceder al programa íntegro en nuestro canal de YouTube.
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Algunos datos: Cruz Roja se provee de alimentos principalmente a través del Programa de Ayuda Alimentaria FEAD, 17,5 millones de kilos anuales del programa FEAD, cofinanciado por la Unión Europea y el Estado español, donde la adquisición de productos básicos (como arroz, pasta, leche y legumbres) se realiza mediante licitaciones públicas a empresas alimentarias adjudicatarias gestionadas por el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA).
La Organización complementa su suministro mediante una red de empresas muy amplia. Solo durante la pandemia de 2020, Cruz Roja registró más de 3.600 empresas, entidades y fundaciones colaboradoras:
Grandes cadenas como Carrefour, Mercadona, Nestlé, Auchan, Hero España, Mondelez, PepsiCo, Fundación Coca-Cola, Galletas Gullón, Dr. Oetker, Grupo Bel (La Vaca que Ríe, Babybel), Acesur, Grefusa, Alcampo, Eroski, Lidl, Consum, Fundación Mahou San Miguel, Fundación Cepsa, entre muchas otras. Grupo DEZA, Bimbo, Grupo Ferrero o Heineken que donan excedentes de producción, productos específicos o realizan donaciones económicas para la compra de alimentos.
A nivel local, se suman miles de pequeños negocios: panaderías, queserías, carnicerías, fruterías, cooperativas agrícolas, restaurantes, etc., que donan productos frescos o excedentes directamente a sus asambleas locales.
Las donaciones de empresas, aunque numerosas, son complementarias y cubren necesidades puntuales, emergencias o campañas específicas.
Distribución conjunta y compartida con la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL), que también recibe y distribuye el 50% de los alimentos del programa oficial.
Cruz Roja recibe los alimentos del Gobierno central (Ministerio de Migraciones), que se le envían por camión desde la península. Varios datos lo confirman:
– Ceuta al Día (10 de agosto): «La comida la distribuye Cruz Roja con los alimentos que recibe del Gobierno central» y «entrega lo que recibe para este dispositivo».
– ABC (24 de agosto): describe que «son tres camiones los que, al descubierto, traen el alimento».
– Atlas News (6 de agosto): la Secretaría de Estado de Migraciones declaró que distribuirían «kits de primera necesidad a todos los migrantes de Ceuta que lo necesiten a través de Cruz Roja».
– Ceuta TV (11 de agosto): fuentes del Ministerio confirman que Cruz Roja es la «organización encargada de prestar atención humanitaria y sociosanitaria».
Es correcto: ambas cadenas son independientes. Cruz Roja actúa como brazo logístico del Gobierno central (kits estandarizados en bolsas: quesitos, zumo, brick de leche, atún en lata, pan, fruta, bollería), mientras que Luna Blanca tiene su propia cadena de aprovisionamiento y reparte «comidas» (3.000 diarias) con un formato y contenido distintos. La diferencia en envases y productos que observas en las imágenes refleja precisamente esa doble procedencia.
La ruta Algeciras–Ceuta es el canal logístico práctico desde la península, y es exactamente por donde llegan los camiones de Cruz Roja. Las fuentes lo confirman:
Europa Sur (julio 2026): «Ceuta depende prácticamente por completo del tráfico marítimo con la Península para el suministro de alimentos, medicamentos, productos de consumo y materiales de construcción.”
Diario Área (4 de septiembre): «Catorce camiones cargados con estructuras de atención humanitaria embarcarán este viernes desde Algeciras hacia Ceuta.»
El Periódico de Ceuta (hoy): «Dado que gran parte del suministro llega desde fuera, la regularidad del ferry influye en la cadena comercial: recepción de mercancías, transporte por carretera tras el desembarque…»
Llegan a Ceuta a través de las navieras:
– FRS Iberia/Maroc, propiedad de DFDS desde 2024, una compañía independiente con capital repartido en diversos accionistas: BlackRock, Vanguard, Norges Bank, Janus Henderson, Lauritzen Fonden Holding y otros accionistas.
– BALEÁRIA. Adolfo Utor, nació en 1961 en Alhucema, Marruecos. Fue concejal por el PSOE en Denia y apoyó a Pedro Sánchez. En 2021 compró las participaciones del grupo de empresas Matutes, haciéndose accionista único de Baleária, con sede en Denia. Entre sus antepasados Juan Adolfo Utor Custodio, destacado masón de la Logia de Trafalgar, la Logia gibraltareña.
– NAVIERA ARMAS-TRANSMEDITERRANEA, ha quedado sin actividad operativa en mayo de 2026. Baleária ha absorbido las operaciones bajo la marca Baleária Canarias y ha creado la filial Gestión Naviera para gestionarlas de forma independiente.