Marruecos reivindica Ceuta como territorio propio en acto oficial ante Mohamed VI

Silueta de un monje o clérigo con vestimenta tradicional, de espaldas, dirigiéndose a un grupo de personas borrosas en un salón oficial con elementos arquitectónicos marroquíes en el fondo.
Compártelo:

Mis queridos lectores, lo que les voy a contar hoy es de una gravedad extrema y merece toda nuestra atención. Marruecos ha vuelto a mover ficha, y lo ha hecho de la manera más directa y oficial posible, sin ocultar sus intenciones ni andarse con eufemismos. La reivindicación de Ceuta como territorio propio ha sido una vez más puesta sobre la mesa, y esta vez, con el mismísimo Mohamed VI como testigo de excepción.

La provocación en un acto de Estado

El escenario fue un acto religioso de gran calado, un evento oficial donde el rey, o como veremos más adelante, el sultán de Marruecos, estaba presente. En este contexto solemne, un monje tomó la palabra para recordar las virtudes del profeta, pero su discurso fue mucho más allá de lo meramente espiritual. Se refirió a Ceuta no como la ciudad española que es, sino como «Septa», y la calificó de manera explícita como ciudad marroquí. Una declaración que no deja lugar a dudas sobre las pretensiones del reino alauí.

Lo más inquietante no es solo la denominación, sino el contexto histórico y la llamada a la acción que acompañó a estas palabras. El monje mencionó libros como el Alsifa, el Aldur y el Dalay al Jairat del Imán al Yyazulí. Y no lo hizo de forma casual. Estos textos, según sus palabras, fueron el eje de la movilización de los marroquíes en el pasado para «liberar» Ceuta. Escuchen bien: «liberar Ceuta».

Esto no es una anécdota, no es un desliz. Estamos hablando de un acto oficial de estado, con la máxima autoridad marroquí presente, donde se revive una retórica de liberación sobre un territorio que es, sin discusión, español. Las palabras fueron claras: «Hablan de la ciudad marroquí, marroquí de Ceuta, de los sabios de la ciudad de de Ceuta y de que hay que liberar a Ceuta». No hay margen para la interpretación. Ellos no se esconden, lo dicen abiertamente. Mientras aquí en España, muchos se andan con «cuidaditos», ellos son meridianamente claros en sus aspiraciones.

La coherencia del monarca: entre la piedad y la realidad

Resulta irónico que estas declaraciones se produzcan en un acto religioso, especialmente cuando analizamos la propia conducta del monarca, Mohamed VI. Recibo información, por ejemplo, de Poncho, desde Reino Unido, que nos recuerda que el Corán es claro al prohibir el consumo de bebidas embriagantes o el juego de azar. Utiliza la palabra ‘carn’, que tradicionalmente se refiere al vino fermentado, pero legalmente abarca cualquier sustancia que pueda nublar la mente o embriagar. La sura al Mahaida 590 es tajante: «Las sustancias embriagadoras, los juegos de azar, los altares idolátricos son una abominación, obra de Satanás, alejado de ellos para que podáis prosperar».

Sin embargo, la realidad que conocemos es otra. Se nos ha contado cómo el sultán de Marruecos ha ido a Ceuta a jugar al casino y se pasea con su barco inmenso por delante de nuestras costas. Incluso le hemos visto con una copita de más en París en más de una ocasión. Esta contradicción entre los preceptos religiosos que se alaban en público y las acciones personales del líder supremo añade una capa de hipocresía a la situación. Lo que dicen y lo que hacen, a menudo, no guarda relación.

Rey o Sultán: La precisión en el lenguaje y su significado

Y ya que hablamos del monarca, permítanme una pequeña aclaración que me hace llegar un oyente, José, y que considero relevante. Parece que ya está bien de llamar rey al que no lo es. El monarca de Marruecos no es rey, es sultán. Y como tal hay que nombrarlo, para saber que es Moro. El rey, históricamente, siempre es cristiano. No le podemos dar el título de rey al que no lo es. Un detalle que, aunque parezca menor, sitúa en su justo contexto cultural y religioso la figura de quien encabeza Marruecos y, por ende, las declaraciones que se hacen bajo su amparo.

En definitiva, lo que hemos presenciado es una reafirmación pública y oficial de la pretensión marroquí sobre Ceuta. No hay excusas, no hay malentendidos. Delante de su sultán, un monje ha recordado la «necesidad de liberar» lo que ellos consideran su «ciudad marroquí». Es una declaración de intenciones que España no puede ignorar, y que debe ser analizada con la seriedad y la contundencia que merece.

Otras noticias destacadas del programa de hoy.

  • Se ha revelado una lista de supuestos colaboradores del espionaje marroquí en España, incluyendo exdiputados y sindicalistas, con cargos importantes, lo que exige una investigación exhaustiva.
  • La disputa entre el CNI y el Gobierno sobre si se advirtió o no de la entrada masiva en Ceuta, con Margarita Robles afirmando que sí y una fuente gubernamental negándolo.
  • La entrada masiva en Ceuta fue un plan orquestado por Marruecos, con Fat Ali el Jima como cerebro, en venganza por Pegasus y con la estrategia de inundar Europa.
  • Hackers argelinos amenazan con publicar el contenido encontrado en los teléfonos de Sánchez, Macron o Marlaska, presuntamente obtenido con Pegasus, buscando la «prueba final» de implicaciones en el espionaje.
  • El teniente coronel Francisco Bendala ha criticado el «Plan Ballesta» español para defender Ceuta y Melilla, considerándolo anticuado e irreal.
  • Se ha denunciado que el gobierno de Sánchez otorgó un contrato de 800.000€ a María Jesús Herrera, esposa del ministro Luis Planas y presidenta de una agencia de la ONU para inmigrantes en España, coincidiendo con la invasión de Ceuta.

Quienes deseen ampliar la información y conocer el análisis completo pueden acceder al programa íntegro en nuestro canal de YouTube.

💬 Tu opinión cuenta: participa en los comentarios

Suscríbete ahora para no perderte nada

Recibe cada semana las noticias que otros prefieren ocultarte.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

Compártelo:

Más noticias

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.