Susana Pastor denuncia presión policial: “Recibo constantes inspecciones y no me van a callar”
Hay testimonios que reflejan hasta qué punto determinadas personas sienten que el aparato institucional puede convertirse en una herramienta de presión constante. Y eso es precisamente lo que denunció Susana Pastor, ex presidenta de la Asociación de Trabajadoras Sexuales, durante su intervención en el programa.
Su mensaje fue directo.
“Recibo constantes inspecciones de policía a mi negocio y no me van a callar.”
Pastor aseguró sentirse sometida a una vigilancia permanente desde que decidió posicionarse públicamente y defender al sector con el que trabaja. Según explicó, las inspecciones y controles se han intensificado hasta el punto de interpretar que existe una intención clara de desgaste.
Lejos de mostrarse intimidada, lanzó un mensaje desafiante.
“No me vais a callar.”
Durante la entrevista relató cómo percibe una lucha desigual frente a estructuras mucho más poderosas. Reconoció sentirse en ocasiones “la pequeña frente a los grandes”, pero insistió en que continuará denunciando lo que considera injusticias hacia muchas personas que dependen económicamente de este sector.
Para Pastor, el problema ya no es únicamente empresarial o administrativo.
Es también una cuestión de libertad.
Considera que determinadas voces incómodas reciben una presión añadida cuando deciden hablar públicamente o cuestionar ciertos discursos oficiales. Y dejó claro que, lejos de retroceder, piensa continuar exponiendo situaciones que considera abusivas.
“Lo que vais a hacer es enfadarme más”, advirtió.
La ex presidenta de la asociación también defendió que detrás de este tipo de negocios existen trabajadores y familias que dependen directamente de ellos, y criticó que muchas veces el debate público se aborde desde la hipocresía política o ideológica, sin tener en cuenta la realidad económica de quienes viven de esta actividad.
Aunque no aportó detalles concretos sobre expedientes abiertos o actuaciones administrativas específicas, sí insistió en que el volumen de inspecciones y controles recibidos supera lo razonable y responde, en su opinión, a una estrategia de presión continuada.
El mensaje que quiso dejar fue claro:
- no piensa desaparecer,
- no piensa dejar de hablar,
- y no piensa aceptar el silencio como salida.
En un momento donde cada vez más sectores denuncian sentirse vigilados o señalados por expresar determinadas posiciones públicas, Susana Pastor asegura haber decidido plantar cara.
Y hacerlo públicamente.
💬 Tu opinión cuenta: participa en los comentariosDescarga el cartel 23M: marcha hasta la moncloa
Descárgalo, compártelo y hazlo llegar. La movilización ciudadana comienza con la difusión.

