Amalia Abad: la historia de una beata olvidada por la memoria oficial

Tumba de Amalia Abad en la parroquia de San Mauro y San Francisco de Alcoy
Compártelo:

Con el historiador Paco Álvarez he querido poner hoy el foco en una de esas figuras que no suelen ocupar titulares, pero que explican mejor que muchos discursos lo que ocurrió en España durante la Guerra Civil. Su nombre es Amalia Abad, una mujer de Alcoy, viuda, madre de dos hijas, católica, asesinada en 1936 por esconder en su casa a dos monjas.

La he llamado heroína porque lo fue. No por empuñar un arma, no por dirigir una organización, no por pertenecer a ningún bando político, sino por hacer algo tan elemental como acoger a dos religiosas perseguidas. Y la he llamado también víctima olvidada porque, como recordó Paco Álvarez, su caso queda fuera del reconocimiento que hoy reparte la memoria oficial.

“Hubo víctimas en los dos lados y no hay muertos buenos y muertos malos”, recordó Paco Álvarez.

Una mujer de Alcoy marcada por la fe

Amalia Abad nació en Alcoy en 1897. Sabemos poco de su infancia y juventud. Según explicó Paco Álvarez, hizo estudios primarios y no estaba completamente alfabetizada. En 1921 se casó con Luis Maestre Vidal, capitán del Ejército español, que falleció en la guerra de África en 1924.

Desde entonces, Amalia quedó viuda. Vivía, probablemente, de una pensión de viudedad. Tenía dos hijas y había perdido otro bebé al nacer, algo que en aquella época era tristemente frecuente. A los 38 años quiso estudiar bachillerato porque quería ser comadrona. Y quería serlo, según el relato de Paco Álvarez, para que ningún niño muriera sin haber sido bautizado.

No hay ahí ninguna amenaza para nadie. No hay delito. No hay fanatismo político. Hay una mujer sencilla, golpeada por la vida, que encontró consuelo en la fe cristiana y que se vinculó a asociaciones católicas. Era, en palabras del historiador, notoriamente católica.

La persecución religiosa y el año 1936

Cuando llegó la Segunda República y comenzaron las persecuciones religiosas, Amalia lo fue pasando mal. Pero fue en 1936 cuando todo se desbordó. Paco Álvarez recordó que se prohibió cualquier práctica pública de la religión y que la persecución alcanzó también el ámbito privado.

Ser conocido por ir a misa podía convertir a alguien en objetivo. Los religiosos, curas y monjas, fueron perseguidos para ser detenidos. Y Amalia, en Alcoy, era una mujer conocida por su práctica religiosa.

El 21 de septiembre de 1936, según el relato expuesto por Paco Álvarez, alguien señaló su casa: allí vivía una mujer que iba mucho a misa. Los milicianos acudieron y encontraron con ella a dos monjas. De las religiosas no quedó claro qué ocurrió después. De Amalia sí: se la llevaron presa.

Cuatro días en una checa y un asesinato en la cuneta

Amalia fue llevada a una checa. Paco Álvarez explicó un detalle brutal de aquel funcionamiento: en esos centros, los familiares de los detenidos tenían que llevarles el desayuno y la comida, porque no les daban nada para comer.

Durante cuatro días, Amalia permaneció en una celda. Fue vejada, torturada y sometida a todo tipo de barrabasadas. Después, cuando su familia acudió a llevarle el desayuno, les dijeron: “Ya no hace falta”. Esa frase, en aquel contexto, solía significar que el detenido ya había sido fusilado.

Pero todavía añadieron otra mentira. Les dijeron que se la habían llevado a Valencia a declarar. No era verdad. La subieron a un coche y, en el camino de Beniup, una localidad cercana a Alcoy, la obligaron a bajar. Allí, en la cuneta, le pegaron unos tiros y la dejaron abandonada.

Amalia Abad fue asesinada en 1936 por esconder a dos monjas en su casa. Esa es la dimensión del crimen. Una viuda, una madre, una mujer de fe, eliminada por proteger a dos religiosas.

Beata, pero no reconocida por la memoria oficial

El único reconocimiento citado por Paco Álvarez fue el religioso: San Juan Pablo II la nombró beata junto a otros 232 mártires. En cambio, en el terreno civil, el olvido pesa sobre ella.

Aquí está el absurdo que hemos denunciado: según se explicó, Amalia no sería considerada víctima por la legislación española de memoria, mientras que quienes la asesinaron pueden aparecer revestidos bajo la etiqueta de luchadores antifascistas. Y eso no se sostiene moralmente.

No se trata de reabrir heridas ni de competir en barbarie. Paco Álvarez lo dijo con claridad: hubo atrocidades en ambos lados y señalar quién fue más brutal no nos lleva a una democracia mejor. Precisamente por eso hay que recordar a todas las víctimas, no solo a las que encajan en el relato oficial.

Una mujer torturada cuatro días por tener monjas en su casa no puede ser expulsada de la memoria pública. Una viuda que vivía humildemente, asesinada y arrojada a una cuneta, no puede desaparecer porque su fe no encaje en la ley de memoria democrática.

Alcoy y una tumba humilde

Amalia Abad está unida a Alcoy desde su nacimiento hasta su memoria final. Allí vivió, allí fue conocida por su fe y allí debe ser recordada. Pero, según se dijo, no tiene reconocimiento público. Ni calle, ni monumento. Es más: se señaló que algo así podría chocar con la actual ley de memoria democrática.

Su cuerpo fue recogido. Ya no está en la cuneta. Su tumba se encuentra en la parroquia de San Mauro y San Francisco de Alcoy. Una tumba humilde para una historia que merece ser contada.

Yo espero que en Alcoy alguien la recuerde y diga: ya era hora de que alguien hablara de ella. Porque Amalia Abad no fue una consigna, ni una bandera, ni una herramienta política. Fue una mujer asesinada por su fe y por proteger a dos monjas. Y eso basta para que su nombre no sea borrado.

Otras noticias destacadas del programa de hoy.

  • Denuncia sobre el operativo en La Guaira y el papel atribuido a Diosdado Cabello tras el terremoto.
  • Presuntas irregularidades en el voto por correo, sobres del INE y recuentos sin control.
  • La defensa de Vito Quiles denuncia una orden de busca y captura desproporcionada.
  • Análisis de la ley de nietos, la memoria democrática y el impacto del voto CERA.
  • Debate sobre prioridad nacional, ayudas sociales, inmigración y gasto público.

Quienes deseen ampliar la información y conocer el análisis completo pueden acceder al programa íntegro en el canal de YouTube de Albert Castillón.

💬 Tu opinión cuenta: participa en los comentarios

Suscríbete ahora para no perderte nada

Recibe cada semana las noticias que otros prefieren ocultarte.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

Compártelo:

Más noticias

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.